domingo, 16 de marzo de 2014

CONVERTIRSE Y CREER EN EL EVANGELIO




Por la fe, el hombre somete completamente su inteligencia y su voluntad a Dios. (Cf. CEC 143).

La Fe es ante todo una adhesión personal del hombre a Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a toda la verdad que Dios ha revelado (Cf. CEC 150).

El recién pasado Miércoles de Ceniza, en el momento en el que fue trazado sobre nuestras cabezas el signo penitencial de la ceniza. El sacerdote pudo habernos dicho una formula que resume perfectamente el sentido del tiempo cuaresmal: Conviértete y Cree en el Evangelio.
Creer en el Evangelio... Esa es la tarea.
Ante nosotros se abre un camino, lleno de grandes posibilidades. La clave es creer, creer en el Evangelio.
Alimentarnos de Evangelio, llenarnos de él... 
Aprovechemos todos los medios que tenemos a nuestro alcance para dar ese paso tan necesario... Creer... creer de verdad...