viernes, 31 de mayo de 2013

DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS




Dios lleva nuestro camino... Una frase trillada, que de vez en cuando vuelve a resonar en nuestra vida como una verdad indiscutible...
Me permito en esta entrada compartir algo desde lo más profundo de mi experiencia vital. Aparecen muchos recuerdos de hace a penas un par de meses... Revivo mis pensamientos de entonces y me parece escuchar aquel pasaje contenido en el Evangelio según San Lucas: Y se dijo: "Ya sé lo que haré; derribaré mis graneros, construiré otros más grandes, almacenaré en ellos todas mis cosechas y mis bienes, y me diré: Ahora ya tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y diviértete". Pero Dios le dijo: "¡Torpe! Esta misma noche morirás. ¿Para quién será todo lo que has almacenado?". Así le sucede a quien atesora para sí, en lugar de hacerse rico a los ojos de Dios.
Allí radica el problema de los seres humanos de nuestro tiempo. Pretendemos, proyectamos, soñamos muchas cosas... Pero perdiendo de vista lo que verdaderamente es importante, buscamos solamente ATESORAR PARA NOSOTROS MISMOS... Escogemos el camino de la TORPEZA...
Hace falta una profunda conversión, para no dejarnos engañar por los espejismos existenciales... Todo eso al final de cuentas no sirve para nada...
En las situaciones límites nos queda muy poco, y todo lo superficial que se nos ha ido pegando en el camino comienza a desprenderse paulatinamente.
Nuestros proyectos se desvanecen, nuestros esfuerzos desaparecen con suma diligencia... Y no nos queda más que la vida, el amor y la búsqueda incesante por lo que verdaderamente es importante...
Hace algún tiempo redacté una entrada en la que hablaba de NACER DE NUEVO, poco a poco voy comprendiendo lo que esto significa en realidad... La crudeza del NACER OTRA VEZ, dejar atrás todo lo que por defecto fuí adquiriendo en el camino y que me ha negado la posibilidad de centrarme en lo que verdaderamente vale.
Tiempo perdido, el que ha sido invertido en lo que no permanece para siempre... En un momento de reflexión me he encontrado con un ejercicio muy interesante... Se trata de contestar cuatro preguntas, dedicando quince minutos a cada una: ¿Cuáles son los valores de tu vida? ¿Cuáles son las metas en tu vida? ¿Qué harías si te quedaran solo 6 meses de vida? Habiendo respondido con seriedad y sinceridad a esta pregunta se procede a responder una última ¿Cuáles son tus metas para este año?
Al final surge una sola certeza... Perdemos mucho el tiempo pensando en tonterías... Gastamos nuestra vida por nada... Por lo que no cuenta...


"Busquen al Señor
mientras se deja encontrar,
invóquenlo mientras está cerca.
Que el malvado abandone su camino,
y el criminal sus planes;
el Señor se apiadará de el
si se convierte,
si regresa a nuestro Dios
que es rico en perdón.
Porque mis planes no son sus planes,
ni sus caminos son mis caminos"
Is 55, 6-8

viernes, 17 de mayo de 2013

PENTECOSTÉS 2013





En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos.

La Primera Lectura propuesta para la Vigilia de Pentecostés, tomada de la profecía de Ezequiel, nos presenta al profeta ante un escenario que visto con ojos meramente humanos aparece con unos colores casi tenebrosos. Cualquier persona experimentaría miedo al encontrarse con semejante cuadro… Un campo lleno de huesos, hace referencia casi instantáneamente a muerte…

¿A qué se parece la situación del Profeta? No sentimos prontamente el impulso interno de identificarlo con nuestro mundo actual… Y más concretamente con la situación de nuestro país y de nuestros pueblos…
De diversas maneras nos enteramos que nuestra sociedad se ha convertido en un reino de muerte…
Y nosotros nos sentimos tristes, confundidos, impotentes… ¿Puede cambiar esta situación?
A veces pensamos que no… Y nos sentimos derrotados…
Pero la Lectura nos trae una buena noticia… En medio de algo que parece imposible siempre existe un poder más fuerte… La opción eficaz…

Entonces el Señor me preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?". Yo respondí: "Señor, tú lo sabes".

Es el mismo Señor que suscita la pregunta en lo más profundo de nuestros corazones… ¿Podrán acaso revivir estos huesos? ¿Podrá cambiar nuestra situación? ¿Podrá cambiar este ambiente de muerte y violencia?
La pregunta se convierte en un ejercicio de humildad… Para reconocer que nosotros por nuestra meras fuerzas humanas no tenemos solución…
De ahí que la respuesta del profeta se convierte en profunda lección para nosotros… Señor, tú lo sabes, que es lo mismo que decir yo no tengo respuesta… Yo no entiendo esta situación… En ocasiones pienso que no puedo hacer nada…
Pero tú Señor si tienes la respuesta…

Volvernos a Dios radicalmente es el paso definitivo… Solamente Él puede transformar las situaciones que para nosotros parecen imposibles… No son nuestros proyectos, no son nuestras estrategias, no son nuestras preocupaciones las que cambian la realidad…
La única opción inteligente es tomar en cuenta a Dios… En Él está la respuesta, en Él está la solución… Y es en Él y solamente en Él, que adquieren eficacia nuestras iniciativas…

Él me dijo: "Habla en mi nombre a estos huesos y diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán.
Habla en mi nombre… En esa frase se esconde el secreto de la eficacia… En nombre de Dios… No como un mero eufemismo… En nombre de Dios… No en nombre de mis capacidades, no en nombre de mis ilusiones, no en nombre de mis expectativas, no en nombre de mis proyectos, no en nombre de mis ambiciones… En nombre de Dios… Por Dios…
No será entonces que nos ha hecho falta el ingrediente principal… No será que hemos intentando construir paraísos sin Dios…

Es sumamente interesante el hecho de que los huesos se transforman a partir de la escucha de la Palabra de Dios… Surge una pregunta fundamental ¿Qué palabra es la que nosotros escuchamos?... No será acaso que escuchamos otras voces, y por eso continuamos siendo el mismo campo lleno de huesos sin vida…

Escuchar la Palabra de Dios… una actitud concreta para comenzar la transformación auténtica…
Escuchar… No solamente aparentar escuchar… Como en ocasiones tristemente hacemos los cristianos… Con el cuerpo presente, pero con el corazón y la mente totalmente desconectados… Aparentamos escuchar pero realmente no escuchamos…

Cuando verdaderamente escuchamos la Palabra de Dios. Nos ilumina, nos vivifica, nos transforma… Aquí está un buen termómetro para verificar que tanto operativizamos lo que el Señor nos propone…

Tomemos en cuenta pues, este aspecto que parece mínimo… Pero que si lo aplicamos diligentemente en nuestra vida, será el inicio de una revolución en nuestros ambientes… Y veremos paulatinamente caer uno tras otro los graves obstáculos que nos impiden vivir en libertad. Viviremos llenos del Espíritu Santo… Brotarán dentro de nosotros ríos de agua viva…

"El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Si asumimos seriamente la disposición de hacer lo que el Señor nos dice… de Vivir radicalmente su Palabra… El Espíritu Santo tomará posesión de nosotros… Y asistiremos asombrados a un continuo Pentecostés…
El mismo Espíritu que hizo revivir los huesos del campo… El mismo Espíritu que fortaleció la fe de la primera comunidad cristiana… El mismo Espíritu que puso en orden el caótico escenario previo a la creación… Ese mismo habitará en nosotros y realizará las mismas maravillas entre nosotros…