sábado, 3 de noviembre de 2012

INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA




En este intento por responder diligentemente al reto que se nos propone a todos los cristianos en el Año de la Fe... Sigo buscando la manera de concretar las acciones que hagan realmente fructífera -en el ambiente en el que ordinariamente me muevo- la experiencia de esta convocatoria lanzada para todo el mundo católico.
Providencialmente he comenzado a releer la Introducción a la Vida Devota, escrita nada más y nada menos que por San Francisco de Sales, que entre otras cosas es Doctor de la Iglesia...
Seguro muchos pensarán que resultaría sumamente anacrónico intentar proponer esta lectura a la gente de nuestro tiempo. Sin embargo he notado como la evolucionada y muchas veces enredada mentalidad de  nuestro tiempo, sigue reclamando una buena dosis de claridad y solidez doctrinal... Sin grandes elucubraciones, pero con mucha verdad y sentido práctico. Estos es lo que tiene de sobra la obra en cuestión.
Pero -podrá argumentar alguno- ¿Puede interesar a nuestra gente una obra que se podría catalogar de "pietista"?... Debo responder que más de lo que imaginamos... Primero aclarando que de intimismo y espiritualismo -en el sentido peyorativo de los términos- el escrito no tiene nada de nada...
Un joven -nada beato- me hacía un reclamo encubierto sobre mi manera de predicar... Y hacía alusión al escaso uso que hago de los escritos de los santos... Crítica que recibí gustosamente, sobre todo viniendo de una persona que podría entrar perfectamente dentro del grupo de los que llamamos "rebeldes"... 
Terminó de confirmarme -sobre la conveniencia de proponer a los grandes clásicos espirituales- unas palabras que escuche a mi Obispo, que acaba de participar en el Sínodo... Sin ningún temor nos invitaba a volver la mirada a los santos... Que al final de cuenta son los que realmente han evangelizado...
Hoy iniciaremos en la comunidad en la que colaboro, la lectura comunitaria -explicando lo que pueda ser difícil de entender- de estas obras clásicas, que sin duda alguna han fortalecido a través de los siglos  la fe de  muchos cristianos.y que seguro también lo hará con la nuestra...