miércoles, 22 de febrero de 2012

¿CONVERTIRSE Y CREER EN EL EVANGELIO?


Una de las cuestiones más difíciles a las que nos enfrentamos los seres humanos es la de comprender el recto sentido de los acontecimientos.
Con el Miércoles de Ceniza se marca el inicio de un tiempo litúrgico especial: La Cuaresma.
Acontecimiento que nos recuerda la necesidad de Conversión, de Penitencia, de Oración que tenemos los seres humanos... Es decir la necesidad tan humana de rectificar, enmendar y compensar los errores cometidos...
El gusto por las cosas bien acabadas, tan cercano a nuestra mentalidad del siglo XXI, nos hace comprender que el ámbito espiritual también cabe constantemente pasar control de calidad... Sobre todo teniendo en cuenta que esta tarea esta en juego nuestra plenitud, nuestra felicidad total...
Mientras imponía la ceniza esta mañana... Pensaba sobre el hecho de si realmente las personas entendían el alcance de la expresión CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO...
Quizás para nuestra mentalidad tan compleja... Esta frase necesite mucha labor exegética... Sin embargo frente a la complejidad surge el valor clarificante de la simplicidad... Y precisamente me encontré con unas reflexiones que hacen mucho más accesible la compresión la propuesta CONVIÉRTETE Y CREE EN EL EVANGELIO...

Qué significa CONVERTIRSE: Cambiar de mentalidad... Tener valor de elegir entre nuestro propio camino y el de Dios, entre nuestra voluntad y la suya, entre un programa pensado por nosotros y otro pensado por su amor omnipotente... Trabajar por adecuar nuestra voluntad caprichosa a la de Dios... Y esto en cada momento... Quitar cada piedra para que ya no viva nuestra voluntad en nosotros sino la suya...

Que significa CREER EN EL EVANGELIO:  Entender que no se trata de simples exhortaciones, sugerencias, indicaciones, directivas, órdenes o mandatos... Sino que en el Evangelio está presente el mismo Jesús, que habla y nos habla... Y que exige ser recibido como Él lo quiere... Es decir dispuestos a ponerla por obra...

viernes, 17 de febrero de 2012

VII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO



Dos ideas constituyen el basamento sobre el cual se construye el texto sacado del Evangelio de San Marcos, que la liturgia nos propone para nuestra consideración este VII Domingo del Tiempo Ordinario.
Después de una largo ejercicio de análisis estructural del texto en cuestión… He logrado percibir la verdad de la afirmación que sostiene el que hacer de la metodología utilizada…  La lógica humana es binaria…  Y la clave para captar el sentido de un texto, radica en lograr desenterrar los dos conceptos fundamentales que sostienen la construcción textual.
Partiendo de lo antes dicho, me parece sumamente iluminador para la compresión del texto evangélico que nos ocupa, el señalar cuales son las ideas fundamentales que lo sostienen… Tanto símbolos como palabras hacen referencia  directa al binomio PALABRA-INMOVILIDAD.
Dicho binomio adquiere una importancia radical para nosotros –aquí y ahora-  si tenemos en cuenta la realidad dinámica del cristianismo. El cristianismo es esencialmente Camino –seguimiento de Cristo- de ahí que la INMOVILIDAD adquiere ante nuestros ojos cristianos todo su carácter pernicioso. Teniendo en cuenta la siguiente ecuación: NO CAMINO=INMOVILIDAD, captamos claramente como el concepto  inmovilidad vendría a identificar –en el texto-  todo aquello que no es cristiano, más aún a todo lo anticristiano… Lo que resulta sumamente más grave si advertimos que para el cristiano,  el CAMINO no es otro que CRISTO MISMO.
Teniendo en cuenta lo antes dicho, adquiere su sentido más profundo la primera expresión transformadora que Jesús dirige al paralítico…. Que en un primer momento puede resultar chocante al lector porque parece romper la lógica reclamada por la construcción narrativa: Tus pecados te son perdonados… Y que es el pecado sino oposición radical a Cristo, por tanto incapacidad de caminar, inmovilidad… De ahí que Jesús  -que sabe ver el interior -  (esto quedará expuesto claramente al adivinar los pensamientos de los letrados) descubre en el “paralítico” la inmovilidad más radical que puede padecer el ser humano… La incapacidad de seguir a Cristo-Camino.
Así se resuelve el primer programa narrativo del texto, en el ámbito de la interioridad  donde Jesús realiza una doble trasformación la del paralítico  y la de los letrados… cuya parálisis interior –poner en duda el poder de Jesús-  queda enunciada en el texto al señalar que se encontraban “sentados”, que semánticamente se relaciona con el concepto de inmovilidad… Nada dice en el texto sobre la reacción de los personajes inquisidores, sin embargo ante lo impactante del acontecimiento del cual fueron testigos, no cabe menos que suponer al menos un mínimo movimiento interior que les condujese a abandonar su postura de total oposición a Cristo.
Sumamente simbólica resulta la acción de los cuatro personajes anónimos que se encargan de llevar al paralítico. El texto afirma de la casa donde se encontraba Jesús, que: no quedaba espacio ni siquiera junto a la puerta… Se trata de una construcción humana la que se constituye como obstáculo para que el paralítico se encuentre con Jesús… Trayendo a colación que los techos de las casas de Cafarnaum  -según los estudios arqueológicos- estaban hechos de juncos untados con barro… Cabe decir que esa construcción humana ha enterrado a Jesús, pero que es también la acción solidaria de otros hombres la que le desentierra y posibilita el encuentro transformador.
Y así descubrimos el segundo programa narrativo, al que podríamos llamar de ámbito  externo… Puesto que hace énfasis en la transformación de los obstáculos externos. Que se realizan por la recepción creyente del anuncio de Cristo…
Pues es la voz que se corre de que Jesús estaba en casa, escuchada y atendida, la que provoca que la muchedumbre salga de sus mundillos y vaya al encuentro de aquel que es la Buena Noticia en plenitud…
Es precisamente la misma voz que se corre de que Jesús estaba en casa, la que incentiva a los cuatro, para que lleven al paralítico al encuentro del que le puede transformar…
Así pues, es la palabra la que saca de la inmovilidad y en sentido más estricto el la Palabra la que produce la transformación, puesto que JESUS DICE: Tus pecados te son perdonados, JESÚS DICE  a los letrados: ¿Por qué están pensando eso? Y DICE finalmente al paralítico: Levántate… Y su Palabra realiza lo que dice.
La escucha creyente saca de la inmovilidad… Creer –en el sentido más profundo del término- en la Palabra nos hace verdaderos cristianos… Porque nos hace despertar de nuestro letargo egocéntrico… De nuestra insolidaridad… De nuestro dudar del poder de Dios  negándole cabida en nuestras vidas a la esperanza…





sábado, 11 de febrero de 2012

AMAR ES SERVIR



El mes del amor... Así le llaman... Y los medios de comunicación tratan de presentarnos un visión edulcorada del amor... Chocolates... Cenas... Modernísimos aparatos electrónicos... Quizá un móvil de última generación... Incluso las tradicionales flores... ¿Signos de amor?...
No pretendo ser aguafiestas... Pero considero que lamentablemente nos estamos volviendo excesivamente comerciales, flojos, superficiales a la hora de manifestar el amor...
Me encontré -como siempre- con algo interesante que me gustaría compartir...
Amar significa servir. Jesús nos dio ejemplo de eso. Por lo pronto, con la muerte de cruz sirvió a la humanidad entera que existe, que existirá o que existió. Pero además lo hizo también cuando lavo los pies. Era Dios, y nos lavo los pies a nosotros, a hombres; por lo tanto también nosotros podremos lavar los pies a nuestros hermanos.
No podremos, tenemos. Esto es cristianismo: servir, servir a todos, ver en todos a amos. Si nosotros somo siervos los otros son amos.
Servir, servir. Tratar de alcanzar el primado evangélico, sin duda, pero poniéndonos al servicio de todos.
Al servicio... He aquí una idea que puede revolucionar el mundo. El cristianismo no es broma, el cristianismo es algo serio, no es un poco de barniz, un poco de compasión, un poco de amor, un poco de limosna.
El cristianismo es exigente... Es plenitud de vida... Es plenitud de amor...