martes, 29 de noviembre de 2011

TOMAR DECISIONES


Corría el año 2008, cuando tuve noticia de la entonces próxima publicación de un nuevo libro del Cardenal Martini, se trata de COLOQUIOS NOCTURNOS EN JERUSALÉN.
Durante esos días no pude más que leer algunas síntesis... Incluso recuerdo que una revista de publicación dominical, que pertenece a uno de los periódicos de mayor circulación a nivel nacional dedicó un buen número de sus páginas a comentar el contenido del "Controversial" libro de Martini... Durante mi "exilio americano", la tan superficial cultura estadounidense se convirtió en un obstáculo infranqueable que me impidió tener un encuentro real con el tan famoso escrito... Ahora tengo el texto en mis manos y estoy difrutando mucho leyendo y releyendo estos diálogos tan profundos entre Carlo María Martini y Georg Sporschill -ambos miembros de la Compañía de Jesús- y aunque reconozco que no soy nadie para hacer una valoración del libro, simplemente comento que el "mote" de revoltoso con el que se quizo estigmatizar tan valiosa obra... Es fruto quizás del desconocimiento o de alguna mala intención... Puesto que lo único "escandaloso" que encuentro es esa constante llamada a dejar la superficialidad y aprender a ver la vida con todo su carácter de Historia de Salvación.
A continuación, quiero compartir uno de los pensamientos que más me han impresionado...

El Cardenal Martini responde a la siguiente pregunta: ¿No tuvo usted nunca miedo de tomar decisiones erróneas?

Sin duda, hay que reflexionar sobre algunas de las decisiones que se han tomado. Pero si me preguntan mi opinión, prefiero una decisión errónea a ninguna decisión. Y, regresando a los jóvenes: se trata de saltar al agua, más aún siendo así que muchos cuentan con las mejores condiciones para hacerlo. Somos ricos, contamos con seguridades, mucho jóvenes tienen una buena formación. Uno puede perderse la vida por el miedo a tomar decisiones. Si alguien ha decidido algo erróneo por precipitación o descuido, Dios le ayudará a corregir el paso dado. A mí no me asusta tanto las defecciones de la Iglesia o el hecho de que alguien abandone el ministerio eclesiástico. Mucho más me oprime cuando las personas no piensan, cuando se dejan arrastrar sin más. Yo quisiera hombres pensantes. Esto es lo más importante. Sólo entonces se plantea la pregunta de si son creyentes o no creyentes. Quien reflexiona no dejará de experimentar una conducción. Yo confío en ello. (Cf. C. M. Martini-G. Sporschill, Coloquios nocturnos en Jerusalén, San Pablo 2008, p. 101-102).

Pues si que es revolucionario, puesto que bellamente nos recuerda y propone eso que los seres humanos del siglo XXI desconocemos, porque lo hemos desterrado de nuestros ambientes y más aún de nuestra vida personal.... LA VIDA INTERIOR...

viernes, 25 de noviembre de 2011

ADVIENTO: HACER CREIBLE LA ESPERA



De pronto un acontecimiento rutinario, casi imperceptible, quizá insignificante; me hizo reflexionar sobre el tiempo litúrgico que estamos a punto de iniciar...
Existen puntos exactos -señalados no por la organización urbana sino por la fuerza de la costumbre- en los que la gente se reune a esperar el autobus... Día tras día, en el mismo lugar, hombres, mujeres y niños como inmersos en un extraño rito ancestral esperan -llenos de confianza- la llegada de su medio de transporte... Y aunque parezca tardar, no hay cabida para la desesperación puesto que ellos saben que su espera tiene sentido y que tarde o temprano aparecerá el automotor que les confirmará una vez más que su espera no ha sido en vano.
La gente espera lo que sabe que un día llegará -la práctica ordinaria de nuestro pueblo nos lo pone de manifiesto- Y mientras el hombre del siglo XXI nos da muestras de su gran capacidad de espera, nos enfrentamos a la paradójica realidad de que cada día son menos los seres humanos con deseos de sintonizar con la ESPERANZA CRISTIANA...
El defecto no radica en la capacidad de espera, sino mas bien en la capacidad de proponer el bien esperado... Y somos nosotros los cristianos los llamados a hacer creible la espera en los bienes últimos que son capaces de dar plenitud a toda existencia humana.
Seguramente alguno dirá que el problema radica en que nuestro mundo se ha materializado de tal manera que se ha incapacitado para aprender a confiar en lo que no ve.
Una vez aceptada la cuota de verdad que contiene la afirmación anterior... Hemos de sacar un elemento sumamente iluminador. Nuestra gente necesita PRUEBAS, de que su espera tiene sentido...
Y surge una pregunta ¿Los cristianos podemos dar prueba de lo que esperamos?... Mientras sigamos pensando que nuestra esperanza se reduce a decir: Señor yo espero... y pido perdón por los que no esperan... Seguro que no...
Pero se trata de bienes escatológicos, que rebasan nuestra temporalidad y por tanto no son accesibles para nosotros, podría argumentar alguno... El famoso ya pero todavía no -que para muchos resulta desagradable- puede ser sumamente iluminador en este caso...
El Cardenal Martíni... hablando  de un valor último, de un bien absoluto, de una meta definitiva, aclara: Pero esto no significa la eliminación, ni la descalificación de los otros bienes que son objetos de los deseos humanos: la vida, la amistad, la salud, el vestido, el alimento... Al hacer los milagros y al comprometer a los discípulos a interesarse por quien está hambriento, desnudo, forastero, enfermo, encarcelado, Jesús enseña que también estos bienes tienen un significado: son los signos del Reino, bienes penúltimos y provisorios en los que se manifiesta el Reino, dones por recibir de las manos de Dios y por compartir con los hermanos, en espera de esos bienes misteriosos y definitivos que el Padre prepará en el mundo renovado.
Entonces en este Adviento... Hacer que la Esperanza Cristiana resulte atractiva... Haciendola creible, mediante nuestro compromiso por hacer visibles los bienes últimos a través de los penúltimos... Quizás sea una buena manera de comenzar...


martes, 22 de noviembre de 2011

A UN BUEN AMIGO QUE CELEBRA UN ANIVERSARIO


Experimentar a Dios es lo más fácil y, al mismo tiempo, lo más importante en la vida. Yo puedo experimentarlo en la naturaleza, en las estrellas, en el amor, en la música y la literatura, en la palabra de la Biblia, y de muchas otras formas más. Es el arte de la vigilancia interior, que tienes que aprender exactamente del mismo modo que el arte de amar o el arte de ser bueno en el trabajo.
Carlo María Martini



Es uno de esos individuos que saben que la vocación es la propuesta autorizada de una meta y de un camino para llegar a la libertad  (Cf. C.M.Martini, Por los caminos del Señor, San Pablo 1995, p. 506).
De esos que como Abraham, Por la fe... al ser llamado por Dios, obedeció y salió para el lugar que había de recibir en herencia, y salió sin saber a donde iba (Cf. Hb 11, 8).
Me doy cuenta que aquí no cabe una felicitación, sino simplemente un recuerdo agradecido... El recuerdo de hace cuatro años, la dedicatoria de aquel libro, que sorprendentemente con el correr del tiempo ha adquirido color de profecía, y cuyo cumplimiento todavía en desarrollo señala un horizonte lleno de retos, de renuncias, de tantas incertidumbres pero con una refulgente luz al final del tunel.


Mira, yo soy un alma que pasa por este mundo. He visto muchas cosas bellas y buenas, y sólo éstas  me han atraído siempre, Un día, que no puedo precisar, vi una luz. Me pareció más bella que las demás cosas bellas y la seguí. Me dí cuenta que era la VERDAD.
Chiara Lubic

domingo, 20 de noviembre de 2011

LA PAZ. DON Y TAREA


Quizá no se trata de la imagen más digna, ni la más bella...Pero he decidido colocar esta imagen coronando mi post. Porque me parece resume perfectamente, lo que representa la Paz para nosotros... Una tarea inacabada... que reclama a gritos nuestro compromiso, para que sea, no solamente un boceto o una especie de caricatura sino, una hermosa realidad que con el color de nuestro esfuerzo y nuestra entrega ilumine nuestra realidad nacional.

La última de las jaculatorias que componen las Letanías Lauretanas, que nuestro pueblo  reza, a veces devotamente y a veces mecánicamente... Posee un curioso elemento, quizá fruto de la devoción o quizá fruto de la mecanicidad... REINA DE LA PAZ... propone quien dirige el rezo... y el pueblo responde -misteriosamente- a veces: CONCÉDENOS LA PAZ... y otras tantas RUEGA POR NOSOTROS...
Con la simpleza de una ambigüedad fortuita o quizá con la complejidad de la misteriosa Providencia Divina... Nuestro pueblo esconde en los entresijos de sus expresiones de piedad, un rico mensaje que resulta sumamente iluminador en la Solemnidad de la Reina de la Paz, patrona de nuestro país...

REINA DE LA PAZ... CONCÉDENOS LA PAZ... El pueblo reconoce que la PAZ es un DON, que hemos de pedir... suplicar... Nuestra gente es consciente que la Paz viene de Dios... A El le pertenece y El la puede dar... Nuestro pueblo sabe también que cuenta con una intercesora especialísima que puede alcanzarle de Dios tan preciado don...
Por eso pide... suplica constantemente CONCÉDENOS LA PAZ... CONCÉDENOS LA PAZ...

Pero nuestro pueblo responde también RUEGA POR NOSOTROS... Como presintiendo la doble faceta de la Paz, que es tarea, a la que se descubre vocacionado como diligente constructor. Y para la que sabe que cuenta también con la eficaz intecesión de María, que puede alcanzarle de Dios, la entrega, la creatividad, y la sensibilidad para involucrarse y comprometerse en la consecusión de la Paz.
Por eso confiado suplica RUEGA POR NOSOTROS... RUEGA POR NOSOTROS...

REINA DE LA PAZ, CONCEDENOS LA PAZ. Porque la necesitamos, en nuestros hogares que se desintegran por el azote de la violencia, en nuestras ciudades que se han vuelto tenebrosos yacimientos de odio y rencor, en nuestros corazones que se inquietan y desesperan como prisioneros en un callejon sin salida...

REINA DE LA PAZ, RUEGA POR NOSOTROS. Para que no nos quedemos de brazos cruzados, para que no seamos meros espectadores, para que no nos acostumbremos a vivir bajo el flagelo de la violencia, para que hagamos cada uno lo que nos corresponde...

sábado, 19 de noviembre de 2011

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO





 Este el el PLAN DE GOBIERNO-PASTOREO que nos propone el Señor:
Yo mismo BUSCARÉ, LIBRARÉ, APACENTARÉ, RECOGERÉ, VENDARÉ, CURARÉ, GUARDARÉ


BUSCAR: Para comprender mejor esta palabra, resulta sumamente interesante deternos en torno al origen del término, que probablemente tiene su origen en el celta, y éste del indoeuropeo *bhudh-skō, conquistar, ganar; cf.celta *boudi-, ganancia, victoria, irl. ant. búaid, victoria, galés budd, ganancia.
Dios quiere encontrarnos, pero se trata de un encuentro intencionado. Hoy en día estamos acostumbrados a encuentros sumamentes superficiales. Nuestra sociedad se conforma con encuentros sociales sin profundidad, superfluos, diplomáticos, meramente físicos; sin incidencia, sin profundidad. El Señor pretende con nosotros, sus ovejas, un encuentro diferente, profundo, incidente... Un encuentro del que brote una relación sólida y permanente.


LIBRAR: Sacar o preservar a alguien de un trabajo, mal o peligro.
Hay una realidad que en el texto es enunciada como incompatible con el querer de Dios. Se trata de los lugares en donde se situaron la ovejas a causa de la oscuridad y nubarrones. Aunque literalmente la profecía se refiere a la dispersión del pueblo de Israel, provocada por la negligencia de los que tenían el cargo de dirigirle. No resulta del todo extraño pensar en ovejas dispersas, situadas en lugares equivocados, empujadas por nuestra negligencia, por nuestro descuido, por permitir que la oscuridad de la confusión y el nubarrón del antitestimonio hayan empujado a muchas ovejas a los lugares modernos de dispersión. El Señor quiere sacar a sus ovejas de la indiferencia, de la tibieza, de la práctica rutinaria, del cristianismo vivido con superficialidad. Quiere sacarnos del ateismo, de la desesperanza, de la visión material de la vida, de la hipocresía, del fariseísmo... De todos aquellos lugares que nos han creado o que hemos creado y que no son donde El quiere que estemos.


APACENTAR: Providencialmente el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española señala dos aspectos del término apacentar: Dar pasto a los ganados; Dar pasto espiritual, instruir, enseñar.
Sumamente fácil nos es comprender, lo que Dios quiere hacer con nosotros. Él quiere alimentarnos, saciarnos, con todo aquello que nos nutre, con lo que provoca nuestro crecimiento en todos los aspectos de nuestra vida, lo que nos hace ser mejores cristianos, lo que nos hace ser mejores seres humanos... Quiere instruirnos, quiere enseñarnos la verdad que necesitamos conocer para ser auténticamente felices.


RECOGER: Aquí se trata del sentido más literal del término RE-COGER, volver a tomar para sí.
Y se trata de una acción querida para con las ovejas descarriadas... El Señor no se queda indiferente con las ovejas que se han desviado del camino. Le continuan importando y se sigue preocupando por ellas; y su afán es re-atraerlas hacia sí.


VENDAR: Cubrir las heridas, atender las heridas para sanar las heridas.
Cuántas heridas hemos recibido, cuántas heridas cargamos... Seguramente muchas... Y quien se ocupa de ellas, en ocasiones podemos llegar a pensar que estamos solos ante nuestros sufrimientos, que estamos solos con nuestras heridas aún sangrantes, heridas presentes en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu... Y este Rey-Pastor que se ocupa integralmente por sus ovejas nos comunica la buena noticia de que VENDARÁ NUESTRAS HERIDAS Y CURARÁ NUESTRAS ENFERMEDADES.


GUARDAR: Tener cuidado de algo, vigilarlo y defenderlo. Poner algo donde esté seguro.
El Señor quiere preocuparse no solamente por las ovejas dispersas, descarriadas, héridas, enfermas. También tiene una promesa para las GORDAS Y FUERTES, tendrá cuidado de ellas, las vigilará y las defenderá y las mantendrá en un lugar seguro.

Y este REINO-PASTOREO será efectivo cuando:


Tengamos un auténtico encuentro con el Señor y nos convirtamos en promotores del encuentro de nuestros hermanos con Dios.


 Abandonemos nuestros lugares de dispersión y cooperemos para que los otros puedan salir y situarse bajo el señorío-pastoreo del Señor.

Evitemos la oscuridad y los nubarrones de la negligencia, la superficialidad y el antitéstimonio en nuestra vida cristiana.

Nos dejemos nutrir por la VERDAD revelada y transmitida por Dios y nos preocupemos y procuremos que esa VERDAD nutra a nuestros hermanos.

En medio de nuestra luchas y dificultades seamos capaces de volver una y otra vez al redil del Señor y seamos capaces de romper con nuestro egocentrismo e ir en busca de los que se han desviado del camino.

Nuestras héridas no se conviertan en fuente de desesperación y obstáculo para nuestra entrega, sino en motivo de acercarnos y experimentar la acción sanadora de Dios en nuestras vidas.

Nos convirtamos en una prolongación, en medio del mundo, de la acción de este Dios que se preocupa, atiende, venda y cura las heridas.


Nuestras comunidades sean autenticos lugares donde se procure el cuidado, el crecimiento, la defensa, la comunión de las ovejas GORDAS Y FUERTES.

domingo, 6 de noviembre de 2011

NUESTROS AMIGOS





El pasado 1 de noviembre estuvimos celebrando la Solemnidad de todos los Santos... Hay tanto que decir... Tanto que existe el enorme riesgo de redundar o como dicen los españoles de rizar el rizo...
Empeñado en evitar ese desagradable repetir lo mismo, decidí no hacer ninguna entrada en torno a dicha celebración... Sin embargo, providencialmente me encontré con esta reflexión del Cardenal Martini que me ha llamado sumamente la atención y me parece interesante para compartir:

Los santos llaman a los santos. Lo que decidió la conversión de San Agustín fue la lectura de la vida de San Antonio escrita por San Atanasio: once siglos después Santa Teresa de Avila leerá "Las Confesiones" y escribirá: "Cuando leí las palabras de Agustín escuchó en el jardín, me pareció que el Señor las dirigía a mí, tan grande fue la emoción de mi corazón"; y la vida de Teresa dio un vuelco que la llevó a la santidad.
Cuatro siglos después Edith Stein, la carmelita hebrea asesinada en Auschwitz se convirtió leyendo la vida de Santa Teresa, dejó la carrera académica de la Universidad y entró en el Carmelo.
Los santos llaman a los santos, y la vida de los santos nos llama a todos nosotros. Podemos, pues, sacar una conclusión sencilla y al mismo tiempo muy práctica: volvamos a leer la vida de los santos. Hoy no faltan biografías escritas con espíritu sanamente crítico, teniendo en cuenta el contexto histórico y el camino fatigoso de estos hermanos nuestros. No faltan las autobiografías, es decir, la vida que los santos cuentan de sí mismos, llenas de encanto y de interés, desde la más célebres, como las de Teresa de Avila o de Teresa del Niño Jesús, hasta otras de santos y santas de nuestros días.
En el Apocalipsis, San Juan describe la innumerable multitud de los testigos de Dios: estos testigos son nuestros compañeros de viaje. El amor que ellos nos tienen nos asegura que no pueden separarse de nosotros, no pueden amarnos e interceden por nosotros: unidos perfectamente a Cristo, están en profunda comunión con los que son de Cristo. Nosotros podemos llegar a ser amigos de los santos del cielo, se puede establecer entre ellos y nosotros una relación de amistad simpática e iluminante. Más aún, mientras en la amistad con quien todavía está sobre la tierra vivimos tan maravillosas experiencias, pero chocamos contra nuestras limitaciones y nuestras incapacidades de amar como quisiéramos, en la amistad con los Santos experimentamos ya la inefable y perfecta comunión con Dios, la paz de la divina presencia, la paz sin malos entendidos y, en cierto modo, poseemos esa alegría, esa felicidad que es nuestro eterno destino. (MARTINI,C.M., Por los Caminos del Señor, San Pablo, 1995, p. 486-487).

Simplemente impresionante...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

¿PLURAL MAYESTÁTICO?



El plural mayestático (del latín pluralis maiestatis 'plural de majestad') es en la lengua hablada, o escrita, el referimiento a uno mismo, del hablante o escritor, usando la forma de la primera persona del plural. En español normalmente se usa el pronombre nos en lugar de nosotros... Su uso más común es para dar a entender excelencia, poder o dignidad de la persona que habla o escribe.



Teniendo en cuenta los rudimentos de interpretación literaria, he recordado los conceptos de FONDO Y FORMA... Que traduciéndolo a palabras más populares vendría a ser lo que se dice (fondo) y cómo se dice (forma)...
Los grandes literatos saben proponer muy bien sus contenidos haciendo uso magistral de los hermosos vehículos que ofrece la ámplia gama de recursos literarios... Casi siempre FONDO Y FORMA constituyen un todo armoniosamente relacionado... No es difícil encontrar esos maravillosos escritos en los que un mensaje valioso se transmite utilizando ropajes hermosos ... Resulta bello y gratificante entrar en contacto con semejantes obras maestras... Pues las florituras no desentonan con el contenido...
He recordado -en los últimos días- el llamado PLURAL MAYESTÁTICO, ya que con cierta regularidad tengo la oportunidad de escuchar uno que otro discurso en el que se hace uso excesivo del ya mencionado recurso literario... Lamentablemente resulta patético descubrir que al final lo que está llamado a constituirse en hermoso ropaje de un valioso mensaje, se degrada de manera tan excesiva que pasa a ser un burdo disfraz, confeccionado con la única intención de ocultar las miserias de un contenido sin contenido... Después de todo el Diccionario de la Real Academia define disfraz como artificio que se usa para desfigurar algo con el fin de que no sea conocido.
Pero es comprensible... El plural mayestático hace referencia a majestad... Y quizá haciendo uso de la función metalingüística de un texto... Es la única manera que tiene el conferencista para poder decir... Yo soy importante... Yo tengo autoridad... Yo tengo majestad...


- Ah! He aquí un súbdito, - exclamó el rey cuando divisó al principito.
Y el principito se preguntó: "Cómo puede reconocerme si nunca me ha visto antes !"
No sabía que, para los reyes, el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos.
- Acércate para que te vea mejor - le dijo el rey, que estaba muy orgulloso de ser rey para alguien...