martes, 3 de diciembre de 2013

PENSAR EL ADVIENTO




Me parece sumamente importante, tomarnos un tiempo generoso y pensar la manera de aprovechar el tiempo litúrgico que recién hemos iniciado.
La vida es demasiado breve, como para jugar a posponer cuestiones que son importantes... Hace muy poco un amigo me decía: "La vida son sólo cuatro días... Hay que gastarla en cosas que verdaderamente valen"...
Después de pensarlo una y otra vez, me parece que he encontrado algunas pautas para vivir mejor el Adviento... Y las comparto con ustedes, pues de pronto a alguno le pueden ser provechosas...

1. Redescubrir la riqueza de los textos litúrgicos.

Las oraciones de la Misa previstas para este tiempo, nos van marcando la pauta con pequeñas concreciones que podemos intentar realizar en estos días, para sintonizar de mejor manera con el espíritu de este tiempo litúrgico.

2. En compañía de María.

Escuché por ahí, que el Adviento es el tiempo mariano por excelencia -y no me parece del todo desacertado-. Vivir el Adviento de la mano de la Santísima Virgen resulta sumamente atinado... Quién mejor, sino nuestra Madre sabe de estas cuestiones de esperar a Jesús... Acerquémonos con mayor intensidad a ella en estos días y seguro que alcanzaremos una mejor conciencia del misterio.

3. Que el ambiente externo se vista de Adviento.

Somos seres humanos, y lo sensorial es parte constitutiva de nuestra peculiar forma de existir... Tomémonos un tiempo generoso para vestir de Adviento nuestro entorno... Seguro que nos servirá para mantenernos en tensión y alcanzaremos una mejor vivencia.

Sin duda, habrá muchas otras buenas ideas... Sin embargo aquí deposito mi granito de arena, espero que sea de provecho...

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