viernes, 22 de febrero de 2013

EXPERIENCIA CRISTIANA




He dejado reposar muchas cosas: Acontecimientos, noticias, rumores, alegrías y confusiones. No quiero precipitarme al dar mi opinión. Creo que estamos viviendo momentos sumamente importantes, tan importantes que debemos acercarnos a ellos con actitud contemplativa, viendo mucho más allá, hasta donde nuestro ojos del cuerpo se incapacitan y se hace necesario dejarse guiar exclusivamente por los ojos de la fe.
Ha renunciado el Santo Padre y he logrado percibir la fuerza aleccionadora de semejante decisión. La FIDELIDAD no es mero romanticismo, ni una enfermiza obsesión por estar aquí o allá, en este cargo o en otro -sin buscar realmente servir-, sino que lleva consigo una enorme cuota de RESPONSABILIDAD, saber discernir de cara a Dios si objetivamente se está capacitado para determinada función.
Comienzan a surgir miles de comentarios infundados, simplemente no vale la pena prestar atención a la materia prima por excelencia de las revistas amarillistas. Nosotros debemos afrontar nuestra realidad con una actitud diferente. Nuestra existencia, nuestra historia -la de la Iglesia también- está en manos del Señor y Él nos ama inmensamente...
Ni agoreros, ni incisivos análisis de la realidad eclesial, ni ataques, ni sospechas nos deben quitar la paz que brota de la firme convicción de sabernos amados... El no prevalecerán -pronunciado por el Maestro-, no ha perdido en nada de su brillo primigenio... Entonces simplemente...¡¡¡Sigamos adelante!!!

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