sábado, 2 de febrero de 2013

DE NADA ME SIRVE




Una sentencia fortísima... No nos espabila, simple y sencillamente porque -aún hoy- seguimos pensando que lo que tiene valor en la vida cristiana coincide con lo que humanamente nos llena de satisfacción...
Este día he regresado sumamente cansado, después de una jornada llena actividades... He sincronizado mi "Blackberry" con mi calendario personal de "Outlook" y también el de "Gmail" y llevo varios días de no tener un sólo espacio en blanco... Todo está "saturado".
De pronto me descubro con  la errada sensación de satisfacción, fruto de creer que estoy haciendo mucho porque tengo la agenda llena, mientras muy en el fondo una tímida luz me hacía recordar que eso no es lo importante...
Y recordé las conversaciones con un buen amigo -con quien de vez en cuando comparto mis inquietudes interiores- que siempre me desata los enredos y desarma mis racionales argumentos -a veces me gusta a veces no- con una "santa muletilla" : Lo que se debe buscar siempre es amar...
Al preparar la homilía para este  IV Domingo del Tiempo Ordinario, literalmente me he sentido "golpeado" por una frase contenida en la Segunda Lectura: Si no tengo amor de nada me sirve. Se trata de la Primera Carta a los Coríntios y San Pablo habla más que claro...
Mis cosas, nuestras cosas -esas que creemos tan importantes-, actividades, locos afanes... SIN AMOR, DE NADA SIRVEN.
AMAR... ¡¡¡Dios mío!!! Cuándo podremos entender el profundo sentido de este sagrado "TETRAGRAMA"... Dios es Amor... Dios es Amor... Por eso AMAR es lo único que vale... Lo demás son simplemente cauces...

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