lunes, 30 de diciembre de 2013

AL FINALIZAR EL AÑO




Gracias a Dios, nuevamente puedo escribir unas cuantas líneas al finalizar el año civil... Ha sido un año muy intenso, riquísimo, cargado de contenido.
Veo hacia atrás en la historia y no puedo evitar decir gracias...
Debo reconocer que no todo ha sido agradable, he aprendido mucho y eso es maravilloso...
Siempre he tenido la plena convicción de que el Señor va llevando nuestra vida de manera misteriosa -incomprensible a veces- pero siempre sumamente amorosa... En este momento puedo ver un poquito más claro que la cuestión del Amor pesa mucho más en la balanza.
Puedo enumerar muchas cosas que agradezco en este año. Como siempre el gran don de mi familia, no todo es perfecto, pero el cariño ha permanecido a pesar de las dificultades... Y hemos terminado juntos un año más... Impresionante bendición.
El Señor ha ido quitando a lo largo de este año muchas cosas que de seguro no eran convenientes: solamente se caen las ramas secas... y esas, bien caídas están... (Cf. Camino, 685).
Entre tantas cosas me ha tocado aprender la crudeza de la expresión contenida en la profecía de Jeremías: Maledictus homo qui confidit in homine... (Cf. Jr 17, 5)... Y también he escuchado fuerte y clara la sentencia: “Insensato, esta misma noche vas a morir, ¿Y para quién será lo que has amontonado?” (Cf. Lc 12, 20).  Gracias por estas lecciones, que me han tocado profundamente y que me incentivan a realizar los cambios que sean necesarios...

Marta, Marta —le contestó Jesús—, estás inquieta y preocupada por muchas cosas, pero sólo una es necesaria. María ha escogido la mejor, y nadie se la quitará. (Cf. Lc 10, 41-42)
Pido al Señor durante el año venidero que cada día me conceda darme cuenta con admiración renovada, esta indiscutible verdad... Sólo una cosa es necesaria... Sólo una cosa es necesaria...

Aprendí también que La malevolencia es excremento del mismo satanás y una maldita cloaca subterránea que envenena y ensucia las fuentes profundas de la vida... Y que la benevolencia, en cambio, es una corriente misteriosa (subterránea también) algo así como un sacramento invisible que purifica los manantiales y siembra de ondas armónicas los espacios fraternos...

Agradezco a mis amigos... Los de siempre (together will survive… And please do not let me fall) y los nuevos... Esos que el Señor puso en mi camino durante este año... Especialmente a Fray Carlos Morales OFM Conv. y a todos los hermanos del Convento San Antonio de Padua... Sólo Dios sabe cuántas bendiciones he recibido a través de ellos...
 A la Comunidad del Noviciado Eremo San Damian de la ciudad de Guatemala, gracias por toda la fraternidad... Y porque su testimonio de "Hombres del Espíritu" provoco una auténtica revolución en mi interior.

Pido al Señor que me conceda ser bueno... Y deseo lo mismo para ustedes...

Que la Virgen interceda por nosotros...
Feliz 2014 para todos...

martes, 24 de diciembre de 2013

PROLONGAR LA NAVIDAD





"Nosotros, unidos, tenemos que repetir juntos el misterio de María que da a Jesús: Jesús en medio de nosotros, milagro divino"...
Chiara Lubich.

 “Pero Navidad para mí no es sólo un recuerdo, aunque esté lleno de significado. Es una invitación a trabajar para volver a poner en medio de la sociedad en la que vivo, la presencia de Cristo, que está allí donde dos o más están reunidos en su nombre: Como una navidad espiritual de cada día, en las casas, en las fábricas en los edificios públicos”.
Chiara Lubich.

"Si esta unidad existe, aunque sea en el establo a que se ve reducida muchas veces nuestra sociedad, si nosotros nos amamos, Jesús está en medio de nosotros y la Navidad se perpetúa, se multiplica"
Chiara Lubich.

martes, 3 de diciembre de 2013

PENSAR EL ADVIENTO




Me parece sumamente importante, tomarnos un tiempo generoso y pensar la manera de aprovechar el tiempo litúrgico que recién hemos iniciado.
La vida es demasiado breve, como para jugar a posponer cuestiones que son importantes... Hace muy poco un amigo me decía: "La vida son sólo cuatro días... Hay que gastarla en cosas que verdaderamente valen"...
Después de pensarlo una y otra vez, me parece que he encontrado algunas pautas para vivir mejor el Adviento... Y las comparto con ustedes, pues de pronto a alguno le pueden ser provechosas...

1. Redescubrir la riqueza de los textos litúrgicos.

Las oraciones de la Misa previstas para este tiempo, nos van marcando la pauta con pequeñas concreciones que podemos intentar realizar en estos días, para sintonizar de mejor manera con el espíritu de este tiempo litúrgico.

2. En compañía de María.

Escuché por ahí, que el Adviento es el tiempo mariano por excelencia -y no me parece del todo desacertado-. Vivir el Adviento de la mano de la Santísima Virgen resulta sumamente atinado... Quién mejor, sino nuestra Madre sabe de estas cuestiones de esperar a Jesús... Acerquémonos con mayor intensidad a ella en estos días y seguro que alcanzaremos una mejor conciencia del misterio.

3. Que el ambiente externo se vista de Adviento.

Somos seres humanos, y lo sensorial es parte constitutiva de nuestra peculiar forma de existir... Tomémonos un tiempo generoso para vestir de Adviento nuestro entorno... Seguro que nos servirá para mantenernos en tensión y alcanzaremos una mejor vivencia.

Sin duda, habrá muchas otras buenas ideas... Sin embargo aquí deposito mi granito de arena, espero que sea de provecho...

sábado, 5 de octubre de 2013

EL DON DE LA SIMPLICIDAD






"Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria".


Con motivo de la celebración de la memoria de Santa Teresa del Niño Jesús, Virgen y Doctora de la Iglesia. Tuve la oportunidad de reencontrarme con un film sobre la vida de esta gran mujer... Y aunque debo confesar que me conformé con prestar atención a uno que otro segmento... He podido redescubrir algunos detalles que me parecen sumamente luminosos...
En estos días de pronto me ha parecido que muchas cosas de nuestra vida se enredan como una madeja de hilo. Intentamos una y otra vez desenmarañar tantos acontecimientos, tantas palabras escuchadas, tantas suposiciones y comentarios, que al final parece que terminamos nosotros mismos sumergidos en el ingente enredo.
Sin embargo no todo es confusión y las pistas para descubrir el camino correcto me la ha dado una de las frases que escuché en el mecionado film: Sor Febronia, le dijo estas palabras a Teresa del Niño Jesús: “Hijita, me parece que no debes tener gran cosa que decir a tus superiores, porque tu alma es extremadamente simple, pero cuando seas perfecta serás todavía más simple. Cuanto más se acerca uno a Dios, tanto más se simplifica”.
Discursos rimbombantes, intrigas, investigaciones dignas de una novela policiaca; no hacen más que atormentarnos y quitarnos la paz que es don de Dios...
Pidamos el don de la simplicidad... 

jueves, 26 de septiembre de 2013

OTRO CHISPAZO DE MARTINI




Hace algún tiempo, un buen sacerdote me llamó la atención porque en una homilía yo dije que los seres humanos actuábamos como tontos, al despreciar el proyecto salvífico de Dios para enfrascarnos en nuestros torcidos proyectos personales.
Nuestra gente está muy herida -me dijo- no hay que decirles que son tontos... En ese momento no me gustó nada la corrección, sin embargo la consideré válida y la he tenido en cuenta...
Hace poco tiempo me ví en la ingrata obligación de volver a tocar el tema en una homilía... Y entonces intentando hacer una pregunta retórica dije a la asamblea... Quieren saber porque despreciamos el proyecto de Dios sobre nosotros y ponemos el corazón en las cosas pasajeras... Porque somos estúpidos... Contesté prontamente...
Me sentí muy malo... Y sumamente temeroso de que alguien se lo tomase como una ofensa personal... Pero en fin ya lo había hecho...
Providencialmente en estos días estoy utilizando como auxilio para mi oración personal un texto del extinto Cardenal Martini que se titula Las tinieblas y la Luz... Que me ha hecho notar que llamar las cosas por su nombre no hiere sino que sana... A continuación transcribo un pequeño texto que se ha convertido en un verdadero chispazo:

Debemos reconocer que el exceso del mal está presente en el mundo.
Éste se verifica cuando se sobrepasa la pura estupidez humana y se llega a la planificación
del mal hecho con cinismo y crueldad para disfrutar del mal ajeno,
del aplastamiento del otro.
Naturalmente en el mundo se da también un exceso del bien.
Éste se verifica en el momento en el que se supera la relación de estricta justicia, el puro contrato paritario: YO TE DOY TÚ ME DAS.
Entonces se da con total gratuidad, se da con pura perdida, superando las buenas maneras, el sentido común, la percepción corriente de la medida, es la superación de las costumbres mundanas, pisotear toda convención, lo que podríamos llamar una transgresión sin el valor negarivo del término.

jueves, 12 de septiembre de 2013

DIOS ES Y BASTA...



De esas tristezas y confusiones que todos experimentamos...  De esas también han vivido los santos... Saber eso es sumamente reconfortante y esperanzador...
Seguro que el pequeño texto que quiero compartir en esta entrada les reconfortará tanto como a mí... Se trata de un episodio de la vida de San Francisco de Asís... Quién sumido en una profunda tristeza experimentó lo que nosotros también experimentamos de vez en cuando... Y fue precisamente en un diálogo con Santa Clara que encontró nuevamente la luz y la paz que necesitaba...
"Padre Francisco, comenzó Clara, soy tu plantita. Si algo tengo o sé, lo recibí de ti. Estás metido en el bosque, Padre Francisco. No puedes tener visión proporcional. Yo estoy distante, y por eso me hallo en mejor óptica que tú para medir las proporciones. Me temo que lo que te pasa sea un pequeño problema de apreciación.
Días atrás leía que un antiguo monasterio se dividio por causa de un gatito. Una hermana se encariñó de su gatito. A las hermanas que daban mirada fea al gatito, la "propietaria" del gatito les daba mirada fea, hasta que el monasterio se dividió entre las que miraban bonito y las que miraban feo al gatito. El gatito se había transformado en el único "dios" del monasterio. Ignoro si esto es una historia o una alegoría..
¡Un pequeño problema de apreciación!, Padre Francisco. La cosa que amamos, se nos prende. A veces dudo si la cosa se nos prende o somos nosotros los que nos prendemos a la cosa. Posiblemente no hay diferencia entre lo uno y lo otro.
Cuando se cierne una amenaza sobre la cosa que amamos, quiero decir, cuando surge el peligro de que la cosa se nos escape, nos agarramos más fuertemente a ella. En la medida en que aumenta el peligro, más crece nuestra adhesión, mayor es la cosa, Y así, al final, en el monasterio no queda más cosa que el gatito. Quiero decir, damos una importancia desproporcionada.[...] Padre Francisco; el ideal, la Orden, la pobreza son cosa ciertamente importante. Pero levanta un poco la vista; mira a tu derredor  y te encontrarás con una realidad inconmensurable, altísima: Dios. Si miras a Dios, aquello que tanto te preocupa, te parecerá insignificante. ¡Pequeño problema de apreciación! [...]
Sueltate de tí mismo, y da el salto mortal: Dios es y basta. Suéltate de tu ideal, y asume gozoso y feliz esta Realidad que supera toda realidad: Dios es y basta. Entonces sabrás que cosa es la perfecta Alegría, la Perfecta Libertad y la Perfecta Felicidad (Cf. I. LARRAÑAGA, El Hermano de Asís, San Pablo, Bogotá 1993, p. 301-303).

domingo, 25 de agosto de 2013

EL SUEÑO DE DIOS...




Una de las cosas más fáciles para eludir nuestra responsabilidad, es culpar a los otros de nuestros errores y de nuestras malas decisiones...
Pensando un poco, me doy cuenta que el problema radica en el enfoque que le damos a nuestra vida... En ocasiones nuestra visión se vuelve excesivamente horizontal... Y paulatinamente nuestras alas se van atrofiando hasta quedarnos solamente en el ámbito de lo rastrero.
¿Cómo garantizar que estamos haciendo lo correcto? Una pregunta que seguramente a todos se nos ha cruzado por la mente en más de una ocasión...
Y buscamos garantías... Tristemente garantías humanas que no garantizan nada... Y así nos construímos cisternas agrietadas identificando lo que verdaderamente tenemos que hacer con lo que le gusta a los demás, con lo que suscita la aprobación de los que nos rodean, con lo que nos da prestigio... 
Nada más alejado de la realidad, que pensar que el canon de bondad lo determina el común consenso de un grupo...
Seguramente en este contexto escucharemos con una fuerza renovada las palabras contenidas en la profecía de Jeremías: Maledictus homo qui confidit in homine!... Cuántas veces nuestro referente son las personas -buenas quizás- y no Dios...  Personas buenas, sabias... Pero que no dejan de ser miserables, criaturas imperfectas, paralíticas para el bien... (Cf. C. LUBICH, El primer amor, Ciudad Nueva, Madrid 2011, p. 128).
Que torpes somos cuando nuestro objetivo es quedar bien ante los demás, cuánto desperdicio de fuerzas, cuanto tiempo perdido en vano...
Nos movemos entre nuestro gusto y el gusto de los demás y olvidamos lamentablemente al que verdaderamente importa... 
Leyendo un bonito libro de Chiara Lubich, me encontré un párrafo muy iluminador que vale la pena meditarlo para hacerlo propio:
Están en la edad de los sueños, pero dejen que sueñe Otro: quien los ha creado, conoce su inteligencia, su voluntad, sus fuerzas, sus gustos, sus tendencias y sus talentos. Ese Otro es Dios y tiene un designio para ustedes. Dios es como el sol, después están los rayos y cada uno de nosotros debe caminar en su propio rayo hacia Dios, esto significa en su voluntad... (Cf. C. LUBICH, La voluntad de dios, Ciudad Nueva, Buenos Aires, 2011, p. 22).

sábado, 24 de agosto de 2013

MALEVOLENCIA vs. BENEVOLENCIA



Hace ya más de un año, que escribí algo sobre este tema... Obviamente mis reflexiones nos son tan ricas  e incisivas, como las provenientes de personas cuya experiencia y profundidad de pensamiento les dan esa eficacia con la palabra, que hoy por hoy aún sigo echando en falta en mí...
En estos días me he encontrado con un párrafo contenido en el libro titulado El Hermano de Asís, de Ignacio Larrañaga, en el que simple y sencillamente se ilumina la comprensión del tema de la malevolencia...
Lo comparto con ustedes porque sinceramente me ha hecho pensar mucho y creo que ha suscitado un deseo auténtico de orientar por nuevos derroteros la propia existencia. ¡Sí! el camino de la benevolencia:

La malevolencia es excremento del mismo satanás y una maldita cloaca subterránea que envenena y ensucia las fuentes profundas de la vida... ¡Como deseo tener un corazón puro y paciente! Y cuando en mi corazón hace su aparición la sombra de la malevolencia, siquiera por un instante, me vienen ganas de llenarme de barro la boca.
La benevolencia, en cambio, es una corriente misteriosa (subterránea también) algo así como un sacramento invisible que purifica los manantiales y siembra de ondas armónicas los espacios fraternos...

¡Cuánto necesitamos de la frescura de ese manantial! Todo sería muy distinto... Si fuésemos capaces de querer el bien del otro...


martes, 23 de julio de 2013

EL MIEDO A ESTAR PRESENTE




Cuando llevamos un período de tiempo receptivos a nosotros mismos , es inevitable que comencemos a ponernos nerviosos, intuyendo que podría surgir algo desagradable. Esto ocurre porque así, "nos quitamos el envoltorio de la personalidad". Pero esto es alentador, porque experimentar un cierto grado de ansiedad durante el trabajo de transformación es buena señal. Cuando nos aventuramos fuera de nuestras viejas defensas también comenzamos a experimentar justamente los sentimientos de los que nos hemos defendido toda la vida.
Esto explica por qué es posible tener experiencias espirituales muy gratificantes  y luego volver a encontrarse en un estado temeroso, reactivo o negativo. El proceso de crecimiento consiste en un ciclo continuado de liberarse de antiguos bloqueos, abrirse a nuevas posibilidades en el interior y encontrar bloqueos más profundos. Aunque podríamos desear que el crecimiento espiritual fuera más lineal y se pudiera hacer en uno o dos avances decisivos,  la realidad es que es un proceso que debemos pasar muchas veces en muchos frentes diferentes hasta que esté reorganizada toda la psique.
El proceso de crecimiento espiritual nos exige también ser amables y pacientes con nosotros mismos. Sentirse frustrado, imponerse expectativas o metas concretas y reprenderse cuando no se llega del todo a la meta son reacciones comunes pero no inútiles. Nos llevó muchos años construir nuestras defensas, de modo que no podemos esperar derribarlas de la noche a la mañana. Nuestra alma tiene su sabiduría propia y no nos va a permitir ver nada de nosotros mismos que no estemos verdaderamente preparados para ver.
Cuando comenzamos a hacer este tipo de trabajo, aparece también el temor común a que estar presentes signifique sentarnos a "contemplarnos el ombligo" o mirar fijamente una pared. Tenemos la idea de que si estamos más presentes no seremos capaces de hacer frente a los problemas importantes de nuestra vida, estaremos "distraídos", seremos poco prácticos e ineficaces. De hecho, ocurre lo contrario: estamos más alertas y nuestros juicios y percepciones son más correctos.
De igual modo, muchas personas creen que si estamos más presentes vamos a perder toda la madurez o las técnicas profesionales tan arduamente adquiridas. Repetimos, lo que ocurre en realidad es lo contrario. Cuando estamos presentes podemos hacer las cosas mejor y con más coherencia que nunca; también adquirimos nuevas habilidades y técnicas con mucha mayor facilidad, porque mejora la capacidad de concentración. Cuando estamos presentes, atentos, nuestra inteligencia actúa de modos que nos sorprenden y evoca exactamente la información o habilidad necesarias para resolver el problema que tenemos entre manos.
En un plano aún más profundo, tememos estar presentes en nuestra vida porque nos aterra revivir todas las heridas de nuestra infancia. Tememos que desvelar nuestra verdadera naturaleza implique que no la vea o no la amen, que la rechacen o humillen; eso podría hacernos vulnerables o inducir a otros a temernos o traicionarnos. Tememos que nos abandonen; tememos que lo precioso de nuestra alma vuelva a ser rechazado o dañando.
Y, sin embargo, cuando estamos totalmente presentes experimentamos espacio, paz y una tranquila animación. Descubrimos que somos sólidos, que estamos inmensamente vivos y conectados con el mundo que nos rodea. No hay ningún motivo para no vivir así, a parte de los motivos que nos da nuestra personalidad, ciertamente motivos sesgados, interesados.

(Cf. R. RISO-R. HUDSON, La sabiduría del eneagrama, Ediciones Urano, Barcelona 2000, p. 46-57)

viernes, 12 de julio de 2013

¡¡¡CORRE!!! DIJO LA TORTUGA


Aurelio pintaba el rostro de todas las imágenes que hacía según el aire y el aspecto de las mujeres que amaba, y cada uno pinta la devoción según su pasión y fantasía. El que es aficionado al ayuno se tendrá por muy devoto si puede ayunar, aunque su corazón esté lleno de rencor, y -mientras no se atreverá, por sobriedad, a mojar su lengua en el vino y ni siquiera en el agua-, no vacilará en sumergirla en la sangre del prójimo por la maledicencia y la calumnia. Otro creerá que es devoto porque reza una gran cantidad de oraciones todos los días, aunque después se desate su lengua en palabras insolentes, arrogantes e injuriosas contra sus familiares y vecinos. Otro sacará con gran presteza la limosna de su bolsa para darla a los pobres, pero no sabrá sacar dulzura de su corazón para perdonar a sus enemigos. Otro perdonará a sus enemigos, pero no pagará sus deudas, si no le obliga a ello, a viva fuerza, la justicia. Todos estos son tenidos vulgarmente por devotos y, no obstante, no lo son en manera alguna. Las gentes de Saúl buscaban a David en su casa; Micol metió una estatua en la cama, cubrióla con las vestiduras de David y les hizo creer que era el mismo David que yacía enfermo. Así muchas personas se cubren con ciertas acciones exteriores propias de la devoción, y el mundo cree que son devotas y espirituales de verdad, pero, en realidad, no son más que estatuas y apariencias de devoción.

San Francisco de Sales


Un problema generacional... Lo resume magistralmente San Francisco de Sales en la cita que encabeza esta entrada...
Me ilumina mucho, me hace ir en profundidad... Todos pretendemos tener la razón y queremos canonizar nuestros estilo de vivir el cristianismo...
Una oración se hace necesaria... SEÑOR QUE NOS DEMOS CUENTA QUE NO SOMOS NOSOTROS LA VERDAD...

SEÑOR QUE NO QUEDEMOS ETERNAMENTE CONFUNDIDOS...

miércoles, 26 de junio de 2013

THE GOOD TIME





"Cuando esté a tu puerta y tú me preguntes mi nombre,
no te diré mi nombre, te diré sólo: Gracias por todo y por siempre.
Este es mi nombre"
(Cf. C. Lubich, La Doctrina Espiritual, Ciudad Nueva, Buenos Aires 2005, p. 412)

Con el sentimiento de gratitud -aún en "caliente"-, me dispongo a redactar esta entrada que tal vez sea la única del mes de junio que ya termina...
Estos días se han ido volando -pero eso es bueno-. San Juan Bosco al entrar por primera vez al Seminario de Chieri, se encontró con una sentencia latina que me hace comprender porque el tiempo se me ha escapado como agua entre los dedos: Afflictis lentae celeres gaudentibus horae.
Humanamente hubiese querido prolongar cada segundo de este junio bendito... Pero el tiempo no detiene su curso y debemos situarnos en la realidad...
Pero en mi habitación tengo una maleta repleta de gratas experiencias... Amor de Dios que se ha concretado mediante las personas buenas que me he encontrado en estos días... Cuantas lecciones: Humildad, Capacidad de Escucha, Fraternidad, Benevolencia... Amor Sacrificado... En fin Dios... 
Gracias a todos aquellos que me han acercado a Dios... Los que me han hecho vivir un auténtico paraíso... Porque como dice el Catecismo de la Iglesia El Paraíso es estar con Jesús...
No todo es derrota, no todo es frustración... Todavía existen Hombres del Espíritu, capaces de dar Dios a sus hermanos...
Gracias... Gracias... Gracias...

viernes, 31 de mayo de 2013

DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS




Dios lleva nuestro camino... Una frase trillada, que de vez en cuando vuelve a resonar en nuestra vida como una verdad indiscutible...
Me permito en esta entrada compartir algo desde lo más profundo de mi experiencia vital. Aparecen muchos recuerdos de hace a penas un par de meses... Revivo mis pensamientos de entonces y me parece escuchar aquel pasaje contenido en el Evangelio según San Lucas: Y se dijo: "Ya sé lo que haré; derribaré mis graneros, construiré otros más grandes, almacenaré en ellos todas mis cosechas y mis bienes, y me diré: Ahora ya tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y diviértete". Pero Dios le dijo: "¡Torpe! Esta misma noche morirás. ¿Para quién será todo lo que has almacenado?". Así le sucede a quien atesora para sí, en lugar de hacerse rico a los ojos de Dios.
Allí radica el problema de los seres humanos de nuestro tiempo. Pretendemos, proyectamos, soñamos muchas cosas... Pero perdiendo de vista lo que verdaderamente es importante, buscamos solamente ATESORAR PARA NOSOTROS MISMOS... Escogemos el camino de la TORPEZA...
Hace falta una profunda conversión, para no dejarnos engañar por los espejismos existenciales... Todo eso al final de cuentas no sirve para nada...
En las situaciones límites nos queda muy poco, y todo lo superficial que se nos ha ido pegando en el camino comienza a desprenderse paulatinamente.
Nuestros proyectos se desvanecen, nuestros esfuerzos desaparecen con suma diligencia... Y no nos queda más que la vida, el amor y la búsqueda incesante por lo que verdaderamente es importante...
Hace algún tiempo redacté una entrada en la que hablaba de NACER DE NUEVO, poco a poco voy comprendiendo lo que esto significa en realidad... La crudeza del NACER OTRA VEZ, dejar atrás todo lo que por defecto fuí adquiriendo en el camino y que me ha negado la posibilidad de centrarme en lo que verdaderamente vale.
Tiempo perdido, el que ha sido invertido en lo que no permanece para siempre... En un momento de reflexión me he encontrado con un ejercicio muy interesante... Se trata de contestar cuatro preguntas, dedicando quince minutos a cada una: ¿Cuáles son los valores de tu vida? ¿Cuáles son las metas en tu vida? ¿Qué harías si te quedaran solo 6 meses de vida? Habiendo respondido con seriedad y sinceridad a esta pregunta se procede a responder una última ¿Cuáles son tus metas para este año?
Al final surge una sola certeza... Perdemos mucho el tiempo pensando en tonterías... Gastamos nuestra vida por nada... Por lo que no cuenta...


"Busquen al Señor
mientras se deja encontrar,
invóquenlo mientras está cerca.
Que el malvado abandone su camino,
y el criminal sus planes;
el Señor se apiadará de el
si se convierte,
si regresa a nuestro Dios
que es rico en perdón.
Porque mis planes no son sus planes,
ni sus caminos son mis caminos"
Is 55, 6-8

viernes, 17 de mayo de 2013

PENTECOSTÉS 2013





En aquellos días, la mano del Señor se posó sobre mí, y su espíritu me trasladó y me colocó en medio de un campo lleno de huesos. Me hizo dar vuelta en torno a ellos. Había una cantidad innumerable de huesos sobre la superficie del campo y estaban completamente secos.

La Primera Lectura propuesta para la Vigilia de Pentecostés, tomada de la profecía de Ezequiel, nos presenta al profeta ante un escenario que visto con ojos meramente humanos aparece con unos colores casi tenebrosos. Cualquier persona experimentaría miedo al encontrarse con semejante cuadro… Un campo lleno de huesos, hace referencia casi instantáneamente a muerte…

¿A qué se parece la situación del Profeta? No sentimos prontamente el impulso interno de identificarlo con nuestro mundo actual… Y más concretamente con la situación de nuestro país y de nuestros pueblos…
De diversas maneras nos enteramos que nuestra sociedad se ha convertido en un reino de muerte…
Y nosotros nos sentimos tristes, confundidos, impotentes… ¿Puede cambiar esta situación?
A veces pensamos que no… Y nos sentimos derrotados…
Pero la Lectura nos trae una buena noticia… En medio de algo que parece imposible siempre existe un poder más fuerte… La opción eficaz…

Entonces el Señor me preguntó: "Hijo de hombre, ¿podrán acaso revivir estos huesos?". Yo respondí: "Señor, tú lo sabes".

Es el mismo Señor que suscita la pregunta en lo más profundo de nuestros corazones… ¿Podrán acaso revivir estos huesos? ¿Podrá cambiar nuestra situación? ¿Podrá cambiar este ambiente de muerte y violencia?
La pregunta se convierte en un ejercicio de humildad… Para reconocer que nosotros por nuestra meras fuerzas humanas no tenemos solución…
De ahí que la respuesta del profeta se convierte en profunda lección para nosotros… Señor, tú lo sabes, que es lo mismo que decir yo no tengo respuesta… Yo no entiendo esta situación… En ocasiones pienso que no puedo hacer nada…
Pero tú Señor si tienes la respuesta…

Volvernos a Dios radicalmente es el paso definitivo… Solamente Él puede transformar las situaciones que para nosotros parecen imposibles… No son nuestros proyectos, no son nuestras estrategias, no son nuestras preocupaciones las que cambian la realidad…
La única opción inteligente es tomar en cuenta a Dios… En Él está la respuesta, en Él está la solución… Y es en Él y solamente en Él, que adquieren eficacia nuestras iniciativas…

Él me dijo: "Habla en mi nombre a estos huesos y diles: 'Huesos secos, escuchen la palabra del Señor. Esto dice el Señor Dios a estos huesos: He aquí que yo les infundiré el espíritu y revivirán.
Habla en mi nombre… En esa frase se esconde el secreto de la eficacia… En nombre de Dios… No como un mero eufemismo… En nombre de Dios… No en nombre de mis capacidades, no en nombre de mis ilusiones, no en nombre de mis expectativas, no en nombre de mis proyectos, no en nombre de mis ambiciones… En nombre de Dios… Por Dios…
No será entonces que nos ha hecho falta el ingrediente principal… No será que hemos intentando construir paraísos sin Dios…

Es sumamente interesante el hecho de que los huesos se transforman a partir de la escucha de la Palabra de Dios… Surge una pregunta fundamental ¿Qué palabra es la que nosotros escuchamos?... No será acaso que escuchamos otras voces, y por eso continuamos siendo el mismo campo lleno de huesos sin vida…

Escuchar la Palabra de Dios… una actitud concreta para comenzar la transformación auténtica…
Escuchar… No solamente aparentar escuchar… Como en ocasiones tristemente hacemos los cristianos… Con el cuerpo presente, pero con el corazón y la mente totalmente desconectados… Aparentamos escuchar pero realmente no escuchamos…

Cuando verdaderamente escuchamos la Palabra de Dios. Nos ilumina, nos vivifica, nos transforma… Aquí está un buen termómetro para verificar que tanto operativizamos lo que el Señor nos propone…

Tomemos en cuenta pues, este aspecto que parece mínimo… Pero que si lo aplicamos diligentemente en nuestra vida, será el inicio de una revolución en nuestros ambientes… Y veremos paulatinamente caer uno tras otro los graves obstáculos que nos impiden vivir en libertad. Viviremos llenos del Espíritu Santo… Brotarán dentro de nosotros ríos de agua viva…

"El que tenga sed, que venga a mí; y beba, aquel que cree en mí. Como dice la Escritura: Del corazón del que cree en mí brotarán ríos de agua viva".
Si asumimos seriamente la disposición de hacer lo que el Señor nos dice… de Vivir radicalmente su Palabra… El Espíritu Santo tomará posesión de nosotros… Y asistiremos asombrados a un continuo Pentecostés…
El mismo Espíritu que hizo revivir los huesos del campo… El mismo Espíritu que fortaleció la fe de la primera comunidad cristiana… El mismo Espíritu que puso en orden el caótico escenario previo a la creación… Ese mismo habitará en nosotros y realizará las mismas maravillas entre nosotros…





miércoles, 17 de abril de 2013

FELICES PASCUAS




Muchas cosas han pasado desde que publiqué mi última entrada... Hemos celebrado la Resurrección del Señor y seguimos intentando ser nuevos cada día... Jesús murió y resucitó para darnos una vida nueva, vale la pena hacer un esfuerzo renovado -cada día, en cada momento- por mantener vigente en nosotros la Vida de Cristo...
Es tiempo de recomenzar -decía una bonita canción que he escuchado en estos días- podemos comenzar de cero una y otra vez... Impresionante verdad, que nos hace descubrir la inmensidad del amor de Dios... A pesar de todo puedo comenzar y recomenzar...
No estoy condenado a permanecer muerto en mi pecado...¡ Puedo levantarme!... ¡Puedo Resucitar!...
Que sea realidad en nuestras vidas la Resurrección del Señor... Son mis mejores deseos...


jueves, 28 de marzo de 2013

VIERNES SANTO 2013




Una bonita reflexión -muy a propósito- para este día:

Hacia las tres de la tarde, Jesús exclamó en alta voz:
"¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?"
(Mt 27,46).

Es el culmen de sus dolores,
es su pasión interior.
Es el drama de un Dios que grita:
"¿Dios mío, Dios mío,
por qué me has abandonado?"
Misterio infinito, dolor abismal
que Jesús probó como hombre.

Nos da la medida de su amor por los hombres.
Quiso cargar sobre sí la separación
que los tenía alejados del Padre y entre ellos.
Y la colmó.

Cualquier dolor del hombre
se encuentra incluido
en este particular dolor de Jesús


¿Acaso no es semejante a él el angustiado, el solo, el árido,
el desilusionado, el fracasado, el débil?
¿No es imagen suya cada división dolorosa
entre los miembros de una misma familia?

Amándolo, el cristiano encuentra el motivo y la fuerza para no escaparle al dolor, al mal, a la división,
sino para aceptarlos y dar la propia respuesta personal.

Jesús Abandonado es la clave de la unidad.

miércoles, 27 de marzo de 2013

JUEVES SANTO 2013



En este día tan especial para la Iglesia, seguro tendremos muchos puntos en los que meditar como cristianos... La Santa Eucaristía, La Institución del Sacerdocio Ministerial, El Mandamiento Nuevo... Temas sobre los cuales se ha escrito mucho, y que seguramente tendremos a mano algunos buenos libros que nos servirán como herramientas eficaces para profundizar en dichos aspectos de la doctrina cristiana...
Sin embargo este año me ha llamado particularmente la atención una expresión contenida en el Evangelio... La cual -quizás debido a la grandeza de los temas centrales de este día- tiende a pasar desapercibida...
Se trata de la frase que pronuncia el Señor ante la negativa de Pedro de no querer dejarse lavar los pies...

Lo que yo hago tú no lo entiendes ahora,
pero lo comprenderás más tarde...

No quiero darle demasiadas vueltas al asunto, puesto que la frase es sumamente iluminadora por si sola... Digna de ser recordada sobre todo en los momentos difíciles de nuestra vida...

martes, 26 de marzo de 2013

MIÉRCOLES SANTO 2013



Este día el Santo Evangelio nos hace encontrarnos con una triste realidad, que está  más cercana de lo que creemos.
Seguramente cuando pensamos en la ingrata acción de Judás, nos resulta difícil entender como uno de los que han sido elegidos por el Señor para ser su discípulo, es incapaz de valorar tal privilegio...
Nos parece inconcebible...
Sin embargo, la historia se repite una y otra vez... Todos hemos sido objeto de una especial predilección de parte del Señor... Y en tantas ocasiones repetimos la actitud del Iscariote... Le traicionamos por tonterías, pequeñeces...
¿Cuáles son nuestras treinta monedas?

lunes, 25 de marzo de 2013

MARTES SANTO 2013




Los cristianos de nuestro tiempo necesitamos estar junto a Jesús de manera más consciente... No darnos por satisfechos con el simple hecho de pertenecer al grupo de los que siguen a Jesús de manera superficial... Podemos pensar en "cristianos" de mera presencia física, o de los que hacen por que otros hacen... En síntesis, cristianos inconscientes...
La figura de Judas se vuelve realmente emblemática, un verdadero icono de todos aquellos que se encuentran externamente cerca del Señor, pero cuyo corazón aún sigue apegado a sus criterios o expectativas muy personales, incapacitándose con ésto para sintonizar con el novedoso y revolucionario proyecto de Jesús de Nazaret... Que no ofrece satisfacciones meramente humanas...
Tristemente el sistema de Judás está condenado al fracaso, porque no sigue a Cristo con todas sus consecuencias, sino sólo aquello que le resulta atractivo, por lo que le satisface personalmente, por lo que le resulta conveniente... Sometiendo el mensaje de salvación, a un riguroso y continuo proceso de selección, de tal manera que resulte menos incomodo... Cuando no se entiende que únicamente Cristo -no mis opiniones y proyectos- es el CAMINO, LA VERDAD y LA VIDA, se termina irremediablemente traicionándole... Como Judás...
El Evangelio propuesto para este día, nos invita a hacer una concienzuda autoevaluación sobre nuestro seguimiento de Cristo...
Estamos sincera y radicalmente comprometidos con Él o por el contrario decimos seguirle solamente por aquello que nos parece menos complicado o que más nos agrada... Un momento de purificar, de rectificar nuestra actitud frente al Señor... 
Pidamos que no le fallemos, que no le traicionemos...

domingo, 24 de marzo de 2013

LUNES SANTO 2013



Intentando sacar del Evangelio propuesto para cada día de la Semana Santa, concreciones para intensificar y mejorar nuestra vida cristiana. Me parece sumamente conveniente, para este Lunes Santo, centrarnos en las acciones que realizan los personajes simpáticos del relato tomado del Evangelio según San Juan 12, 1-11. Esto constituye, una especie de clave de lectura para poder discernir -a partir de los personajes del relato- lo que se nos propone a cada uno de nosotros.
Los personajes simpáticos en este caso serían: Marta, Lázaro y María.  

Marta: Servía.
Lázaro: Estaba con Él.
María: Le ungió a Jesús los pies y se los enjugo con su cabellera.

Las acciones señaladas en los personajes simpáticos tienen un punto en común, todas son realizadas "en favor de Jesús".
De ahí que, haciendo un tanto sencillo el acceso a nuestra práctica, podríamos decir que el Evangelio hoy nos invita a SERVIR A JESÚS y a ESTAR CON ÉL.
Se hace necesario hacer unas breves preguntas -que debemos intentar responder cada uno de nosotros en lo más profundo de nuestro corazón- si queremos llegar a las acciones concretas.

¿Qué puedo hacer hoy para servir a Jesús?
¿Qué puedo hacer hoy para estar con Jesús?

Aparece una dificultad a la hora de intentar hacer el mismo ejercicio, con la acción atribuida a María... Puesto que UNGIR y ENJUGAR nos resulta quizás un poco más complicado si lo entendemos textualmente.
Primero hemos de decir, que el Evangelio hace referencia en la actitud de María a la disposición de darle lo mejor al Señor-se habla de un perfume costoso-... Teniendo en cuenta esto, resulta ya un poco más viable el intentar concretar en nuestra vida la actitud de María.

¿Qué puedo hacer para darle lo mejor de mí al Señor?

Y si se trata de concretar aún más... Debemos recordar que en nuestro momento histórico, la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo... Por tanto, si podríamos alegar que no tenemos acceso al cuerpo físico de Cristo para ungirlo y enjugarlo... Recordando que Jesús está presente en nuestros hermanos, encontraremos muchas posibilidades para UNGIR y ENJUGAR también en nuestros días... A Cristo que también hoy viene a estar con nosotros...

sábado, 23 de marzo de 2013

DOMINGO DE RAMOS 2013




Dice el Evangelio de San Lucas: -cuando habla del acontecimiento que hoy celebramos: "La Entrada de Jesús a Jerusalén"-Conforme iba avanzando, la gente tapizaba el camino con sus mantos, y cuando ya estaba cerca la bajada del monte de los Olivos, la multitud de discípulos, entusiasmados, se pusieron a alabar a Dios a gritos por todos los prodigios que había visto, diciendo: ¡BENDITO EL REY QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR! ¡PAZ EN EL CIELO Y GLORIA EN LAS ALTURAS!.
En el Evangelio se habla de gente que tapizaba el camino del Señor con sus mantos. Nada se dice de la intención que motivaba dicho gesto... Podemos intentar suponer, pero al final sería traicionar el contenido del Evangelio... El silencio del evangelista nos hace centrarnos únicamente en el gesto... Solamente cada uno de los corazones de aquellos desconocidos pudo conocer a ciencia cierta la motivación de su acción...
También nosotros que participamos en la procesión con la que se inicia la celebración del Domingo de Ramos, realizamos diversos gestos externos cuya motivación al igual que los de aquel tiempo sólo nosotros mismos podemos conocer y por tanto también encauzar correctamente...
Cuando tengamos los ramos en las manos, es sumamente necesario llenar de contenido aquel gesto, y entonces, lanzar un grito humilde: ¡Señor que entienda lo que estoy haciendo! ¡Tú que conoces mi corazón mejor que yo mismo, concédeme el poder captar el sentido más profundo de esta celebración! De tal manera que entendiendo lo que hago, pueda también descubrir lo que esperas de mi...
Sumamente llamativo resulta el hecho de que el autor del Evangelio dote de cierta identidad a la multitud, ya no hablando solamente de un conjunto indeterminado de personas, sino dándole el título de discípulos...
LA MULTITUD DE DISCÍPULOS -textualmente-, hablar de discípulos es hacer referencia a una relación mucho más consciente con el Señor, una relación mucho más cercana y con la intención de aprender de Él que es nuestro Maestro...
Es casi como si el evangelista quisiera decirnos, solamente aquel que está dispuesto a tener una relación auténtica, cercana, profunda con Jesús, es el único capaz de llenar de contenido sus gestos... Ya no hace solamente por hacer... Sino que -con sus gestos- alaba verdaderamente a Dios...
Por tanto, me parece no estar del todo equivocado afirmar que el Evangelio nos invita a profundizar en nuestra relación con Jesús, a ser sus discípulos; para que esto que hacemos sea más que un mero rito... Para que sea auténtica liturgia,  para que sea alabanza a Dios...


domingo, 17 de marzo de 2013

BURN OUT




Hace algún tiempo terminé de leer un interesante libro llamado "El Cansancio de los buenos", que aborda el problema denominado "burn out", sobre todo en las personas consagradas.
Tiene muchas ideas que abren una impresionante gama de posibilidades para seguir adelante... Encontrando cada día una esperanza en medio de las dificultades.
En esta entrada simplemente quiero compartir un catálogo cargado de mucha luz...

  1.  Encontrar el placer en las cosas comunes y de ser una persona común.
  2. Ser semejantes a los demás no contradice el hecho de que seamos únicos.
  3. Buscar la alegría de jugar en equipo.
  4. Puedo no ser siempre el mejor.
  5. El trabajo excepcional no es siempre necesario.
  6. Los otros también tienen necesidades. Puedo descubrirlas.
  7. Las críticas pueden ayudarme, cuidado con que el sentimiento de vergüenza me inhabilite.
  8. Los colegas son recursos, no son la "competencia".
  9. No esperar reconocimiento. No exigirlo pues nadie me lo debe.
  10. Las situaciones reales son fascinante, más que los sueños de grandeza.
  11. La superioridad o inferioridad entre las personas son momentáneas, sujetas a cambio.
  12. Todos tienen defectos, y cada uno es especial a su modo.
  13. Puedo conocer mis estados de ánimo y responsabilizarme de ellos.

viernes, 15 de marzo de 2013

AMAR DE VERDAD



No puedo dejar de compartir una intensa experiencia... Que me ha hecho descubrir, el sentido más profundo del ejercicio de la caridad.
Por alguna razón -que en este momento no puedo recordar- comencé a pensar que vivir la caridad era casi identificable con la realización de acciones las cuales inequívocamente provocarían en mi la satisfacción de haber hecho lo correcto...
Sin embargo, he caído en la cuenta que si al final del día me encuentro con un cúmulo de actos que me llenan de satisfacción, existe la posibilidad de que ya no esté amando a los otros, sino amando la satisfacción que me provoca haber hecho algo que me parece bueno para los demás....
He leído por ahí, que hay que AMAR hasta DAR LA VIDA... Es decir estar dispuesto a MORIR por amor al otro... Pero no se trata simplemente del MORIR en sentido material sino MORIR a mi mismo, a mis gustos, a mis respetos humanos, a la imagen ideal que deseo proyectar, a mis seguridades...
En estos días el Señor ha permitido que me encuentre con situaciones "que me han complicado la vida", las cuales  -por cobardía- suelo despachar en un abrir y cerrar de ojos, buscando la salida más diplomática para no quedar mal parado, aunque sepa en el fondo que debí haber hecho algo mejor...
Cuantas veces he llamado caridad al callar frente a una injusticia, tolerar abusos frente a mis ojos -simplemente por no hacer sentir mal al abusador-, Cuántas veces he callado la verdad solamente por no herir susceptibilidades...
Y ahora me pregunto ¿Es esto verdadera Caridad? Al final debo reconocer que no... Ha sido simplemente intentar hacer cosas que le han gustado mucho a los demás y que han evitado que se me complique la vida...
Pero MORIR A MI MISMO, quiere decir también correr el riesgo de que se me complique la vida cuando se trata de amar verdaderamente al prójimo...
A esta hora aún tengo un cierto desconsuelo, por haber tenido que realizar ciertas acciones por verdadera Caridad que no han provocado esa satisfacción de la que antes he hablado... Dije la verdad y no gustó... Y el egoísmo sigue reclamando sus fueros perdidos... Mientras repite al oído que no puede ser buena una acción que te hace sentir mal...
Pero muy en el fondo... Más allá de la mera sensiblería,  hay algo sólido que me hace presentir que este es el camino... Amar aunque se nos complique la vida...

Y como escribió un día Benedicto XVI: No hay caridad sin verdad...

jueves, 14 de marzo de 2013

EL SANTO PADRE




Se ha vivido muy intensamente -al menos en mi entorno- la reciente elección de Su Santidad el Papa Francisco...
He quedado gratamente sorprendido y sumamente edificado... Mientras esperábamos -frente a la pantalla de la televisión- que por fin apareciera el nuevo Papa... Intentaba imaginar una y otra vez el nombre que sería pronunciado por el Cardenal Proto-Diácono... He de confesar que llegue al punto de la taquicardia, porque transcurrían los minutos y -como decía uno de los seminaristas que estaban ahí presentes- "ni siquiera podía verse alguna luz"... El balcón parecía sumamente frío, como queriéndose quedar vacío por un largo tiempo.... Consultaba mi reloj una y otra vez, hasta que por fin pude escuchar la ininteligible voz -debido avanzado estado del mal de parkinson que padece- del Cardenal Jean Louis Tauran... Y todo se aquietó misteriosamente...
No hubo un discurso rimbombante... Pero sí -como en el Evangelio según San Juan- muchos signos que hablaban más que mil palabras... Y que seguramente iremos descifrando a lo largo del nuevo pontificado.
A mí me habló de sencillez, de la primacía de la oración, de humildad, de confiar los unos en los otros, de autenticidad... Sin duda alguna, una densa lección sintetizada en breves minutos pero que se quedará grabada para siempre en los muchos corazones que hemos participado de este acontecimiento único...
Un día después, todavía me parece estar envuelto en una atmósfera celestial... No me cabe duda... Jorge Mario Bergoglio es un hombre de Dios... Tiene lo que el mundo necesita, lo que la Iglesia necesita... porque tiene a Dios y comunica a Dios, nos lo hizo sentir muy cercano...
Y ahora nos toca caminar, construir y confesar... Tal y como nos lo ha dicho en su primera homilía... Simplemente que así sea...

viernes, 8 de marzo de 2013

¿QUIÉN SERÁ EL PRÓXIMO PAPA?



Nos hemos enterado hace algunas horas que el Cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice dará inició el martes próximo, 12 de marzo... Un mes y un día después de haberse conocido la renuncia de Benedicto XVI.
He leído de todo, pues me emociona mucho sentirme parte de un acontecimiento histórico de tal magnitud... Y no me quiero perder ningún detalle para la posteridad.
Consulto constantemente las redes sociales para ver "que hay de nuevo"... Una de las preguntas que más se repiten es ¿Quién será el próximo Papa? Cada uno intenta acertar... Se habla de quinielas y de casas de apuestas, de Papables y de Grandes Electores... En fin cada quien evalúa según sus criterios personales sobre quien nos sorprenderá después de la fumata blanca...
Me he reencontrado con una película sobre la vida del Beato Juan XXIII... Y me ha hecho volver a poner los pies sobre la tierra, liberándome de la contagiosa pretensión de jugar a ser profeta... 
El próximo Papa será el que Dios quiera... No será ni el que más me gusta, ni el que atrae la atención de los medios de comunicación, ni el peor de los posibles, ni el mejor de los imposibles... 
Será simple y sencillamente, el que Dios ha forjado con anticipación, para este momento concreto de la historia de la Iglesia... El que necesitamos... Y con eso es más que suficiente....
Dios ganará la apuesta en beneficio de la Iglesia.... 
Seguiré pidiendo en la Santa Eucaristía por el Colegio Cardenalicio... Seguiré buscando noticias sobre el Cónclave... Porque como miembro de la Iglesia no puedo quedarme indiferente, porque SÍ IMPORTA sintonizar con la Iglesia incluso en estas cosas que parecen tan superficiales...
Pero no buscando el desenlace de un futuro incierto, sino simplemente queriendo asistir concientemente a la manifestación de lo que Dios quiere para nosotros...

viernes, 22 de febrero de 2013

EXPERIENCIA CRISTIANA




He dejado reposar muchas cosas: Acontecimientos, noticias, rumores, alegrías y confusiones. No quiero precipitarme al dar mi opinión. Creo que estamos viviendo momentos sumamente importantes, tan importantes que debemos acercarnos a ellos con actitud contemplativa, viendo mucho más allá, hasta donde nuestro ojos del cuerpo se incapacitan y se hace necesario dejarse guiar exclusivamente por los ojos de la fe.
Ha renunciado el Santo Padre y he logrado percibir la fuerza aleccionadora de semejante decisión. La FIDELIDAD no es mero romanticismo, ni una enfermiza obsesión por estar aquí o allá, en este cargo o en otro -sin buscar realmente servir-, sino que lleva consigo una enorme cuota de RESPONSABILIDAD, saber discernir de cara a Dios si objetivamente se está capacitado para determinada función.
Comienzan a surgir miles de comentarios infundados, simplemente no vale la pena prestar atención a la materia prima por excelencia de las revistas amarillistas. Nosotros debemos afrontar nuestra realidad con una actitud diferente. Nuestra existencia, nuestra historia -la de la Iglesia también- está en manos del Señor y Él nos ama inmensamente...
Ni agoreros, ni incisivos análisis de la realidad eclesial, ni ataques, ni sospechas nos deben quitar la paz que brota de la firme convicción de sabernos amados... El no prevalecerán -pronunciado por el Maestro-, no ha perdido en nada de su brillo primigenio... Entonces simplemente...¡¡¡Sigamos adelante!!!

sábado, 2 de febrero de 2013

DE NADA ME SIRVE




Una sentencia fortísima... No nos espabila, simple y sencillamente porque -aún hoy- seguimos pensando que lo que tiene valor en la vida cristiana coincide con lo que humanamente nos llena de satisfacción...
Este día he regresado sumamente cansado, después de una jornada llena actividades... He sincronizado mi "Blackberry" con mi calendario personal de "Outlook" y también el de "Gmail" y llevo varios días de no tener un sólo espacio en blanco... Todo está "saturado".
De pronto me descubro con  la errada sensación de satisfacción, fruto de creer que estoy haciendo mucho porque tengo la agenda llena, mientras muy en el fondo una tímida luz me hacía recordar que eso no es lo importante...
Y recordé las conversaciones con un buen amigo -con quien de vez en cuando comparto mis inquietudes interiores- que siempre me desata los enredos y desarma mis racionales argumentos -a veces me gusta a veces no- con una "santa muletilla" : Lo que se debe buscar siempre es amar...
Al preparar la homilía para este  IV Domingo del Tiempo Ordinario, literalmente me he sentido "golpeado" por una frase contenida en la Segunda Lectura: Si no tengo amor de nada me sirve. Se trata de la Primera Carta a los Coríntios y San Pablo habla más que claro...
Mis cosas, nuestras cosas -esas que creemos tan importantes-, actividades, locos afanes... SIN AMOR, DE NADA SIRVEN.
AMAR... ¡¡¡Dios mío!!! Cuándo podremos entender el profundo sentido de este sagrado "TETRAGRAMA"... Dios es Amor... Dios es Amor... Por eso AMAR es lo único que vale... Lo demás son simplemente cauces...

miércoles, 16 de enero de 2013

¿POR QUÉ ORAMOS?





Dios llama incansablemente a cada persona al encuentro misterioso con Él. (Cf. CEC Nm. 2591)

Existe un hecho constatable en nuestros ambientes “cristianos”: Oramos muy poco. Son muchos los elementos –tanto internos como externos- que se confabulan para lograr que los cristianos de nuestro tiempo oremos cada día menos.

Pienso que al final, más que maldad, el problema radica en que no conocemos los suficientemente el gran valor de la oración. Lamentablemente lo asociamos con vidas tristes, rostros amargados y seres humanos frustrados. No les queda de otra –podría pensar alguno- siendo como son, lo único que pueden hacer es dejar que sus días transcurran enmarcados por las frías y silenciosas paredes de los templos, atosigados por el asfixiante humo de las veladoras.

Nada más terriblemente alejado de la realidad. Hay una razón luminosa para orar. Una razón de “conveniencia”. Esto me parece lo comprenderemos mejor si acudimos al número 27 del Catecismo de la Iglesia Católica:

El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar.

Es casi una constante generalizada en el ser humano del siglo XXI, la búsqueda de la PLENITUD. La oferta existente intentando dar con la solución definitiva para la insatisfacción humana, es variada y abundante. No es extraño encontrarnos con multitudes de personas, siguiendo meticulosamente extraños procedimientos con el único objetivo de poder alcanzar esa sensación de “equilibrio interior” que identifican –erróneamente- con la plenitud.

Si verdaderamente creemos en Dios, seguro que nos ha resultado clarificante, la  frase del Catecismo de la Iglesia Católica que hemos citado. Puesto que si sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar, la oración –diálogo con ese Dios que me plenifica- se convierte en la impresionante oportunidad de encontrar eso que mi corazón tanto ansía.

martes, 8 de enero de 2013

RESPONSABLEMENTE





"Today is when your book begin
The rest is still unwritten"


Ha sido sumamente interesante, experimentar -en estos días- la necesidad de bajar un poco la velocidad. Erróneamente se piensa que la clave de la eficacia es la rapidez con la que se resuelven ciertos asuntos...
Mientras limpiaba y organizaba un poco mis libros, me encontré con un título -que por cierto sólo compré y nunca leí- Cada vida es una historia sagrada. Me hizo reflexionar sobre lo sumamente importante que es vivir con delicadeza, con responsabilidad, es más con solemnidad cada momento de nuestra vida. Después de todo -según el título del mencionado libro- se trata de una cuestión sagrada.
Por nuestras prisas dejamos que se pasen desapercibidos muchos momentos valiosos... Y como consecuencia se nos va la vida... Echamos a perder lo sagrado.
Un poco más despacio, como paladeando cada instante... Esa creo que es la clave... Tomando consciencia de lo maravilloso que tenemos entre manos...
Nuestra historia es una historia sagrada... Eso ilumina mucho... Ojalá que podamos concretar mucho de positivo a partir de esa idea...