jueves, 19 de julio de 2012

UNA SOLA PALABRA





En no pocas ocasiones me he encontrado con personas que prestan una importancia suma a esos acontecimientos "sobrenaturales" tan en boga hoy en día...
Apariciones, Revelaciones, Profecías... Muchos acontecimientos extraños que sacian la sed de cosas raras de muchos de nuestros contemporáneos...

Nosotros mismos, quizás menos aficionados y proclives a los ya mencionados acontecimientos... De vez en cuando andamos por la vida buscando respuestas... Incluso en nuestros momentos de oración personal quisiéramos escuchar una especial palabra para nuestras situaciones concretas... Algo que ilumine nuestras peculiares circunstancias...

Mientras preparo una clase de Teología de la Revelación, he encontrado una frase de San Juan de la Cruz que cita el Catecismo de la Iglesia Católica en el número 65, y que aporta mucha luz para las situaciones antes mencionadas.

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra,... porque lo que hablaba antes en partes a los profetas, ya lo ha hablado todo en El, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad...

Digno de ser recordado, en aquellos momentos en que quisiéramos ver "las cosas claras"...


No hay comentarios:

Publicar un comentario