domingo, 3 de junio de 2012

IR MAS ALLÁ


He pensado mucho todo este tiempo sobre la manera de evaluar las vivencias del mes mariano... Obviamente deseaba ponerlo por escrito, puesto que siempre todo resulta mucho más claro al intentar expresarlo para los otros... Incluso lo que podría parecernos excesivamente dramático adquiere un nuevo color, una nueva luz...
Durante este mes asistí a muchos actos de devoción mariana... Pude ver muchos sacrificios por parte de nuestra gente sencilla... Acompañe el rezo del Santo Rosario a la gente de una sufrida comunidad que a pesar de todo, siempre estaban puntuales llegando antes que el sol, para honrar a la Madre de Dios...
Pude hacer la experiencia de romería el mismísimo 13 de mayo -día de Nuestra Señora de Fátima- ... Pude confundirme entre la multitud peregrina en el Cerro de las Pavas -lugar de mucha devoción en estás tierras- y gracias a ello pude darme cuenta de que pesar de tanta expresión... NOS HACE FALTA IR MÁS ALLÁ... Mientras descendía en compañía del sacristán, pude ser testigo de las conversaciones poco cristianas que proferían las mismas bocas que hace escasos mínutos habían desgranado "devotamente" las Aves Marías... Y volví a pensar: HACE FALTA IR MÁS ALLÁ...
Una extraña sensación de confusión de apoderó mis pensamientos, mientras intentaba comprender cada uno de los acontecimientos que se me presentaban durante el mes de mayo... La decepción se insinuaba sutilmente a mi alrededor... Casi como queriendo convencerme que es muy poco lo que podemos hacer... Que estamos irremediablemente condenados al fracaso... Porque nuestra voz es demasiado insignificante en esta era de la comunicación...
Pero en medio de tantas expresiones, una brevísima reflexión -que encontré en un libro que habla de manera muy profunda de la Santísima Virgen- me descubrió un horizonte diferente: La Contribución de María a la Redención fue, sobre todo , una contribución de vida, de silencio y de lágrimas; no tanto de obras, de palabras y de apariencias...
Y también fue durante este mes de mayo que pude redescubrir -como un regalo de la Madre- la fuerza de aquella frase del Evangelio que nos señala claramente el MÁS ALLÁ hacía el cual debemos tender... PORRO UNUM EST NECESSARIUM...  Y con está nueva luz me dí cuenta que siempre hay una solución para nuestra superficialidad...

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