martes, 24 de abril de 2012

LO QUE HACE FALTA



Un pequeño comentario dió la pauta para comenzar una reflexión grupal... Las cosas pueden ser mejores, deberían ser mejores -Sugirió con talante serio uno de los más reflexivos-.
Pero ¿Qué nos hace falta?... Esa es la cuestión... Todavía recuerdo el automóvil de aquel sacerdote que quería evangelizar por todos los medios posibles... Había instalado parlantes... Y de la pintura original del coche apenas podía vislumbrarse uno que otro remanente puesto que lo había tapizado de frases e imágenes que querían provocar que -al menos al verlo- la gente recordará las inquietudes más profundas de todo ser humano.
La que mejor recuerdo es aquella que decía:  Tu felicidad tiene nombre... Jesús... Y seguramente a partir del encuentro con aquel vehículo tan atípico, muchos al menos se permitieron pensar en la posibilidad de verdad de aquella frase...
Y me ha dado mucha luz ese recuerdo, para tratar de responder a la cuestión que nos ocupa... ¿Qué nos hace falta? Jesús... Simplemente... Volver a El...
Nos hemos llenado de muchas cosas... Seguramente hemos evolucionado y desarrollado en muchos aspectos de nuestra vida...
Hasta la reflexión teológica avanza y podemos comprender mejor nuestra fe...
Pero Jesús no es la idea abstracta que reflexionamos... El Salvador anecdótico de la humanidad... La figura ideal que nos creamos a nuestra medida...
Sino una Persona Real... Dios hecho hombre... A quien sus discípulos pudieron tocar... El CAMINO, la VERDAD y la VIDA...  El que murió y resucitó... El que sigue realmente vivo en medio de nosotros...
Ese mismo al que hemos olvidado... Y el que nuestro corazón reclama -quizás sin darnos cuenta- al preguntarnos ¿Qué nos hace falta?...
Nos falta Jesús... Pero no su recuerdo... ni su idea... Si no El realmente... Con su fuerza... Con su novedad... con su amor... Que rebasa por mucho la mera teoría....
Nos hace falta vivir a Jesús en nosotros... Y encontrarnos con El no donde a nosotros nos gustaría encontrarle, ni del modo como a nosotros nos gustaría... Sino donde El y como El  ha querido quedarse presente en medio de nosotros...

No hay comentarios:

Publicar un comentario