miércoles, 12 de diciembre de 2012

EN CADA HOMBRE Y EN CADA ACONTECIMIENTO





El mismo Señor que se nos mostrará entonces lleno de gloria viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino.
(Del Prefacio III de Adviento)


Nos encontramos ya en la Segunda Semana de Adviento. Esta demás decir lo importante que resulta enfocarnos en disponer correctamente nuestro corazón para la celebración de la Navidad.
Seguramente desearíamos conocer el camino que nos lleve a aprovechar este tiempo de preparación -que nos ofrece la Iglesia- de la mejor manera posible.
Recuerdo que desde mis días en el Seminario... Me impresionó muchísimo la manera como la Iglesia organiza el Tiempo de Adviento... Seguro la conocen: Hasta el 16 de Diciembre hace énfasis en la Venida Escatológica del Señor y de allí en adelante a la Venida en nuestra pobre carne humana, allá en Belén, hace más de 2000 años. Sin embargo me descubro lejano en el tiempo respecto a ambos acontecimientos
Ha sido el Prefacio III de Adviento que me ha iluminado profundamente... Hace 2000 años... O hasta que vuelva... No todo es tan infranqueable como parece. Existe otra manera misteriosa, actual de captar la presencia del Señor en medio de nosotros AQUI Y AHORA: En cada hombre y en cada acontecimiento...
Y este presentarse ante nosotros tiene una intención concreta: Para que lo recibamos en la fe y por el amor demos testimonio de la esperanza dichosa de su reino.
Debemos intentarlo... Allí está un camino muy simple, muy sencillo. Él viene a nuestro encuentro... No lo dejemos pasar desapercibido...
En cada hombre y en cada acontecimiento... Entonces todo y todos en nuestra vida adquieren un nuevo sentido... Es Jesús que viene a nuestro encuentro...

Que fuerte... Que iluminador... Dios siempre está con nosotros...

sábado, 3 de noviembre de 2012

INTRODUCCIÓN A LA VIDA DEVOTA




En este intento por responder diligentemente al reto que se nos propone a todos los cristianos en el Año de la Fe... Sigo buscando la manera de concretar las acciones que hagan realmente fructífera -en el ambiente en el que ordinariamente me muevo- la experiencia de esta convocatoria lanzada para todo el mundo católico.
Providencialmente he comenzado a releer la Introducción a la Vida Devota, escrita nada más y nada menos que por San Francisco de Sales, que entre otras cosas es Doctor de la Iglesia...
Seguro muchos pensarán que resultaría sumamente anacrónico intentar proponer esta lectura a la gente de nuestro tiempo. Sin embargo he notado como la evolucionada y muchas veces enredada mentalidad de  nuestro tiempo, sigue reclamando una buena dosis de claridad y solidez doctrinal... Sin grandes elucubraciones, pero con mucha verdad y sentido práctico. Estos es lo que tiene de sobra la obra en cuestión.
Pero -podrá argumentar alguno- ¿Puede interesar a nuestra gente una obra que se podría catalogar de "pietista"?... Debo responder que más de lo que imaginamos... Primero aclarando que de intimismo y espiritualismo -en el sentido peyorativo de los términos- el escrito no tiene nada de nada...
Un joven -nada beato- me hacía un reclamo encubierto sobre mi manera de predicar... Y hacía alusión al escaso uso que hago de los escritos de los santos... Crítica que recibí gustosamente, sobre todo viniendo de una persona que podría entrar perfectamente dentro del grupo de los que llamamos "rebeldes"... 
Terminó de confirmarme -sobre la conveniencia de proponer a los grandes clásicos espirituales- unas palabras que escuche a mi Obispo, que acaba de participar en el Sínodo... Sin ningún temor nos invitaba a volver la mirada a los santos... Que al final de cuenta son los que realmente han evangelizado...
Hoy iniciaremos en la comunidad en la que colaboro, la lectura comunitaria -explicando lo que pueda ser difícil de entender- de estas obras clásicas, que sin duda alguna han fortalecido a través de los siglos  la fe de  muchos cristianos.y que seguro también lo hará con la nuestra...





miércoles, 19 de septiembre de 2012

AÑO DE LA FE



Para los católicos del mundo entero se aproxima un gran acontecimiento. El Santo Padre  ha convocado el Año de la Fe, el cual dará inicio el próximo 11 de octubre y se prolongará hasta el 24 de noviembre del 2013.
Todos, seguramente, estamos deseosos de sacar el máximo provecho a este momento histórico para nuestra vivencia cristiana.
Para captar el sentido más profundo de esta convocatoria pontificia, resultará sumamente provechosa, la lectura del Motu Propio Porta Fidei. Mejor aún si la acompañamos con la lectura de la Nota con Indicaciones Pastorales para el Año de la Fe. De esta manera tendremos luces más seguras sobre la mejor manera de concretar nuestro aprovechamiento.
Los Documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia como objeto de estudio y profundización aparecen como una de las propuestas concretas para este año. Por tanto podríamos comenzar a proyectar sobre como operativizar en nuestros ambientes la ya mencionada indicación.
Un buen primer paso... Adquirir un ejemplar de cada uno de estos documentos... Y sobre todo hacernos el firme propósito de dedicar un tiempo generoso para profundizar personalmente los temas que ahí se proponen...
Entonces mucha creatividad y disposición para esta gran oportunidad que se nos concede.

domingo, 9 de septiembre de 2012

PRIMAVERA



Este domingo hemos tenido la oportunidad de celebrar la fiesta patronal de la Colonia La Primavera en Honor al Divino Niño Jesús...
Han sido días muy intensos. Hemos intentado revestirlos de profundidad, trascendiendo el mero carácter lúdico para llenarlos de Cristo... Nuestra auténtica felicidad.
Ha sido un trabajo de todos... De pronto hemos experimentado la vida de una verdadera comunidad...
Muchos se han implicado en la organización, se han roto muchos conceptos estereotipados... Desconfianzas, miedos, indiferencias... Y al fin el resultado ha sido simplemente hermoso...
¿Pero qué ha pasado? Creo que le dimos el espacio al Señor y aprendimos a hacernos a un lado...
Y el resultado ha sido diferente, muy diferente...
El Señor Obispo en su homilía resumió con una frase, la razón fundamental del avance en la construcción de la comunidad:"Todo esto lo ha logrado el AMOR"...
Y que bueno que ha sido así... Sin duda alguna hemos aprendido una impresionante lección... Entonces queremos continuar... Pero no de cualquier manera, sino escuchando y valorando al otro, confiando en el otro, no imponiendo nuestras opiniones personales... En fin amándonos... Por que sólo este camino nos ha hecho convertirnos en verdadera comunidad... Sólo este camino nos ha hecho comportarnos como verdaderos CRISTIANOS... Y para eso estamos aquí...


viernes, 7 de septiembre de 2012

CARDENAL MARTINI


Hace una semana que murió el Cardenal Martini. Personaje eclesiástico a quien tuve la oportunidad de conocer únicamente a través de sus sabrosos libros... Desde mis tiempos de seminarista -cuando tuve la oportunidad de leer por primera vez una de sus obras- quedé sumamente impresionado.
Poco a poco fui comprendiendo que se trataba de una de las personalidades más importantes de nuestro tiempo. Con una visión mucho más amplia que la mayoría de los mortales... Respetado por muchos e incomprendido por otros tantos -incluso después de su muerte- creo que hemos sido muy dichosos de haber sido contemporáneos de uno de esos grandes genios que aparecen de vez en cuando en la historia...
Algún día entenderemos la profundidad de su pensamiento... Aunque hoy por hoy, se piense que andaba por descaminos... Algún día se reconocerá su luz... 
Ha muerto un gran eclesiástico... Y ha dejado un reto -en lo que los medios de comunicación han denominado su Testamento Espiritual:


«La Iglesia ha retrocedido 200 años. ¿Por qué no se despierta? ¿Tenemos miedo? ¿Miedo en vez de coraje? Y, sin embargo, la fe es el fundamento de la Iglesia. La fe, la confianza, el coraje.
Soy viejo, estoy enfermo y dependo de la ayuda de los otros. Las personas buenas que me rodean me hacen sentir el amor. Este amor es más fuerte que el sentimiento de desconfianza que alguna que otra vez yo percibo hacia la Iglesia en Europa. Sólo el amor vence a la fatiga. Dios es Amor.
Yo también tengo una pregunta para ti: ¿qué puedes hacer tú por la Iglesia?».
El Concilio Vaticano II devolvió la Biblia a los católicos. (… ) Sólo quien percibe en su corazón esta Palabra puede formar parte de los que ayudarán al resurgimiento de la Iglesia y sabrán contestar a las preguntas personales con una elección correcta. La Palabra de Dios es sencilla y busca como compañero un corazón que escuche. (…) 

sábado, 25 de agosto de 2012

XXI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO




Una pregunta fundamental.

La Primera Lectura nos pone, frente a la doble posibilidad que todo ser humano tiene en su propia existencia: ¿A quién vamos a servir? Al Señor o a los dioses de los amorreos.
Una pregunta fundamental, que requiere una respuesta consciente y sincera, capaz de configurar nuestra vida   según los criterios de Dios a quien queremos servir.
Hoy en día, bajo el concepto "dioses de los amorreos", podemos encontrar un variadísimo conjunto de cosas y situaciones, que en nuestro interior se presentan como posibilidades de plenitud. Tanto que en no pocas ocasiones -consciente o inconscientemente- nos colocamos bajo el señorío de esas realidades que no son Dios.
Un primer paso coherente -si nos hemos decidido a servir al Señor- es hacer un examen de conciencia profundo. Revisando si verdaderamente toda nuestra vida se desarrolla bajo la mirada y los criterios de Dios.
Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a dioses extranjeros, exclama el pueblo. Y nosotros debemos estar alerta -constantemente alerta- para no abandonar al Señor. Ni los placeres, ni los beneficios, ni las comodidades, ni las conveniencias personales, ni cualquier cosa -por muy noble que parezca.- puede ser admitida como "Señor de nuestra vida".

Concretar el Servicio a Dios.

En no pocas ocasiones, concebimos erróneamente el significado de la expresión Servir al Señor, A veces restringimos los alcances de este "servicio" a los ámbitos estrictamente religiosos: Cuando asistimos a la Santa Misa, cuando hacemos oración, etc...  Provocando con esto que nos concedamos ciertas licencias en las otras facetas de nuestra vida que no son estrictamente religiosas. Por eso no es extraño encontrarnos por ahí, con muchos cristianos con una "doble vida". Muy "cristianos" en esos aspectos que hemos llamado estrictamente religiosos y muy "paganos" en los otros aspectos de su vida personal.
San Pablo al hablar de el carácter "religioso" del amor de los esposos, nos está abriendo una panorámica impresionante. Nuestra vida, todo lo que hacemos, nuestras relaciones humanas, nuestros trabajos, inclusos los aspectos más privados de nuestra existencia deben adquirir carácter trascendente. Deben ser manifestación y concreción de nuestro servicio al Señor.

Palabras Inaceptables:

Nos encontramos ante un trozo del Evangelio según San Juan, sumamente rico y profundo. Esta vez quiero centrarme únicamente en la expresión de los que escuchan la doctrina del Señor, y que resume perfectamente los llamados "efectos del texto" en los destinatarios del mundo intraliterario.
Este modo de hablar es inaceptable... Con lo que queda puesto de manifiesto la crudeza del mensaje de Cristo. En nuestro días hemos llegado a una práctica y una concepción sumamente "light" del cristianismo. Y -con esto- nosotros los cristianos nos hemos incapacitado para transformar las estructuras de muerte y mentira que contaminan nuestro momento histórico.
Si el mensaje de Cristo no incomoda, no transforma, no reta, no interpela, no hace tambalear las construcciones incoherentes con la Verdad más profunda, es porque no estamos viviendo la radicalidad de nuestro cristianismo.
Esto requiere una evaluación profunda -a todos los niveles- empezando por nuestra vivencia personal de nuestro ser cristianos. Y asumir toda la fuerza el mensaje del Señor, sin diluirlo con los criterios que rigen nuestro mundo -casi siempre tan incompatibles con la Verdad-, redescubrir la grandeza y profundidad de nuestro "deber ser" y procurar con suma responsabilidad ponerlo por obra cada momento de nuestra vida.
De tal manera que -a pesar de las incomodidades- podamos decirle al Señor con un corazón sincero: Me quedo contigo, no me quiero ir... A quien voy a ir si sólo tu tienes palabras de Vida Eterna.
No palabras dulces, no palabras agradables, no palabras de adulación, no palabras de aprobación... Sino palabras inaceptables -para los criterios meramente humanos- pero al final las únicas que son PALABRAS DE VIDA ETERNA.

martes, 21 de agosto de 2012

¿RICOS?




El evangelio de este día, me ha impulsado ha buscar una reflexión que nos clarifique el sentido de lo que el Señor nos quiere decir. En no pocas ocasiones pensamos que se refiere a terceras personas -sobre todo a los que materialmente tienen más-. He aquí unas palabras que nos hacen ver más allá, que nos hacen pensar que quizás también nosotros -sin necesidad de ser millonarios- en no pocas ocasiones repetimos con nuestros apegos la actitud del Joven Rico.


"Es más fácil que un camellos pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos" (Mt 19,24). El rico que no obra como Jesús quiere, se juega la eternidad.
Pero todos somos ricos, mientras Jesús no llegue a vivir en nosotros en toda su plenitud. Incluso el pobre que lleva en su  alforja un solo pedazo de pan y blasfema si alguien se lo toca, es un rico igual que los demás. Su corazón está apegado a algo que no es Dios. Y si no se hace pobre según el Evangelio, no entrará en el Reino de los Cielos. La senda que sube hasta allí es estrecha, y por ella sólo pasa la nada.
Hay quien es rico en ciencia y la satisfacción que ésta le produce le impide la entrada en el Reino y la entrada del Reino en él; por lo cual el Espíritu de la Sabiduría de Dios no tiene sitio en su alma.
Hay quien es rico de presunción, de jactancia, de afectos humanos y, hasta que no se desprende de todo eso, no es de Dios. Hay que quitarse todo del corazón para poner a Dios en él, y todo lo creado según el orden de Dios.
Hay quien es rico de preocupaciones y no sabe ponerlas en el Corazón de Dios y está atormentado. No tiene la alegría, la paz y la caridad que son del Reino de los Cielos.
No pasa.
Hay quien es rico de sus propios pecados y los llora y se tortura, en vez de quemarlos en la misericordia de Dios y mirar hacia adelante, amando a Dios y al prójimo por el tiempo que no ha amado.

OTRA HUMANIDAD



En este post solamente quiero compartir la letra de una canción cargada de muchas intuiciones... Muy iluminadora y que nos hace pensar en lo que podríamos construir

A dónde iremos a parar si seguimos así.
No existe ya vergüenza, ni siquiera pudor,
continua violencia, escándalos por doquier.
¿Dónde se ha ido todo el gran ideal?

El mundo hoy a veces se presenta un poco oscuro,
importa solamente la noticia cruda y dura.
Se vive a costa de otro, se abusa del más débil y
¿quién podrá mostrar la verdadera humanidad?

Conozco otra humanidad, la que a menudo encuentro por la
calle
la que nunca grita y no sobresale por encima de la otra
gente.

Conozco otra humanidad, la que no estafa nunca a su vecino
y sabe ganarse, el pan cotidiano con sus propias manos.
 Creo, creo en esta humanidad
creo, creo en esta humanidad, que vive en el silencio, que
sabe perdonar,
que sufre, que sonríe y se conmueve y que quiere construir
la nueva humanidad.

Conozco otra humanidad, la que avanza contra la corriente,
la que está dispuesta a dar toda su vida y morir por la
propia gente.
Conozco otra humanidad, la que no piensa solo en sí misma
pues es muy conciente, que hay mucha gente que de hambre
muere.
Creo, creo en esta humanidad
creo, creo en esta humanidad, que rompe las barreras, que
paga con la vida
sin usar las armas por un mundo nuevo…
ESTA ES LA HUMANIDAD, QUE CREE EN EL AMOR.

Creo, creo en esta humanidad
creo, creo en esta humanidad, que rompe las barreras, que
paga con la vida
sin usar las armas por un mundo nuevo… 

ESTA ES LA HUMANIDAD, QUE CREE EN EL AMOR
ESTA ES LA HUMANIDAD, QUE CREE EN EL AMOR

martes, 14 de agosto de 2012

LAS OPCIONES RADICALES



Siempre me han llamado la atención las opciones radicales... Es como si presintiera que es el único camino posible...
Sin embargo -en no pocas ocasiones- al tener que enfrentarme con las verdaderas opciones radicales -no las teóricas- he descubierto con tristeza que hay mucho de idealismo -y muy poco de concreciones reales- en ese mi "perturbador" deseo...
Hace unas pocas semanas tuve la oportunidad de hacer una experiencia eclesial que me ha dejado muy iluminado interiormente... Es como si hubiese encontrado una luz nueva, cuyo fulgor aun permanece vivo llenando mi espacio vital...
Allí todo era muy "simple", tanto que constituía un auténtico "escándalo" para mi complejidad... Y mientras pensaba en mis adentros, juzgando aquella novedosa realidad según mis enredados cánones mentales... Algo estaba pasando... Muy sutilmente, silenciosamente, tanto que parecía no pasar nada... 
Y mientras interiormente experimentaba un cierto "cargo de conciencia" -por creer estar traicionando mis principios más profundos-... Mi mundo interno se estaba derrumbando... No era para menos si la Palabra de Dios es fuego que deja en pie solo la VERDAD... La vanidad es un material sumamente endeble... 
Y cuando parecía no quedarme nada... Apareció una Palabra, que con toda su fuerza edificó un mundo nuevo: En verdad, en verdad te digo: el que no nazca  de nuevo no puede ver el Reino de Dios...
¿Opciones radicales? ¿Puede haber algo más radical que nacer de nuevo?... Entonces debo dejar de buscar y ponerme a vivir... Porque la respuesta ha sido dada...


jueves, 19 de julio de 2012

UNA SOLA PALABRA





En no pocas ocasiones me he encontrado con personas que prestan una importancia suma a esos acontecimientos "sobrenaturales" tan en boga hoy en día...
Apariciones, Revelaciones, Profecías... Muchos acontecimientos extraños que sacian la sed de cosas raras de muchos de nuestros contemporáneos...

Nosotros mismos, quizás menos aficionados y proclives a los ya mencionados acontecimientos... De vez en cuando andamos por la vida buscando respuestas... Incluso en nuestros momentos de oración personal quisiéramos escuchar una especial palabra para nuestras situaciones concretas... Algo que ilumine nuestras peculiares circunstancias...

Mientras preparo una clase de Teología de la Revelación, he encontrado una frase de San Juan de la Cruz que cita el Catecismo de la Iglesia Católica en el número 65, y que aporta mucha luz para las situaciones antes mencionadas.

Porque en darnos, como nos dio a su Hijo, que es una Palabra suya, que no tiene otra, todo nos lo habló junto y de una vez en esta sola Palabra,... porque lo que hablaba antes en partes a los profetas, ya lo ha hablado todo en El, dándonos al Todo, que es su Hijo. Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios, o querer alguna visión o revelación, no sólo haría una necedad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos totalmente en Cristo, sin querer otra alguna cosa o novedad...

Digno de ser recordado, en aquellos momentos en que quisiéramos ver "las cosas claras"...


jueves, 5 de julio de 2012

ANIVERSARIO



El Sacerdote encargado de la Comisión de Comunicaciones del Seminario Mayor de la Inmaculada me sugirió escribir algunas líneas con motivo de mi noveno aniversario de ordenación sacerdotal, para colocarlas en el blog de la institución. Comparto con ustedes el pequeño escrito que presenté para dicha ocasión...


Me piden que diga algunas palabras en este día de mi aniversario sacerdotal. Sinceramente creo que he tenido demasiadas experiencias tan distintas en este tiempo  que me resultaría sumamente difícil intentar hacer una síntesis de estos nueve años…
Pero creo que puede ser muy provechoso compartir una de las experiencias más fuertes que he vivido… Y que ahora en retrospectiva se vuelve mucho más edificante y aleccionadora… Como muchos saben estuve tres años fuera de la diócesis… Y en cierto momento he pensado sobre el valor que dentro de mi itinerario vocacional se le puede asignar a este acontecimiento…
Ahora comprendo que la vocación es una realidad mucho más dinámica de lo que nosotros podemos pensar… Y que la formación es un proceso que al final de cuentas lo lleva el Señor mismo…  A veces al llegar  a lo que como seminaristas consideramos la “meta” de nuestra formación –la Ordenación Sacerdotal- podemos pensar que hemos alcanzado el culmen de la generosidad y la respuesta máxima a la elección divina… Tanto que podemos llegar a una  valoración un tanto deformada  del ministerio sacerdotal –quizás considerándolo como un mero  status- y olvidar al Dios que nos ha llamado para tal ministerio...
Dios que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, nos ilumina constantemente  de tal manera que descubramos la plenitud de la llamada… En mi caso he descubierto que todo ha sido para que pueda tener una panorámica mucho más amplia de la llamada de Dios en mi vida…
No ha sido fácil comprenderlo, pero ahora estoy seguro de que ha sido así… Mientras preparaba algunos materiales para utilizarlos en los tiempos de reflexión personal durante los ejercicios espirituales… Un buen amigo me envió unos escritos que me han confirmado lo que venía intuyendo… Se trata de una respuesta que da la fundadora de un movimiento eclesial a un seminarista que pregunta sobre las dificultades para el ministerio sacerdotal y la respuesta se puede sintetizar en lo siguiente:

Yo diría esto: olvidaos de ser sacerdotes. Ya lo sois, y deberéis, al serlo, celebrar, confesar, etc., etc… Pero (…) no es vuestro ideal ser sacerdotes; vuestro ideal es Dios, es Dios amor. Vosotros tenéis que ser amor como Dios es amor. Madre Teresa de Calcuta cuando me veía siempre me decía: “Hazte santa, como Dios es santo”. Esto es lo que importa, ser santo como Dios. Pero Dios es amor.

Espero se comprenda estas palabras correctamente porque tienen mucha luz… 

sábado, 30 de junio de 2012

UNA COSA PIDO AL SEÑOR




He pensado muchas cosas en estos días... Cosas objetivamente importantes y otras tantas que solo tienen una importancia muy pero muy subjetiva...
La vida va pasando muy rápido... He reflexionado -después de todo lo vivido- sobre lo hermosa que ha sido mi vida... El Señor me ha concedido nacer en el seno de una familia muy llena de amor, muy pobres, muy sencillos, pero muy unidos... Me enseñaron a amar a Dios... Eso ya sería más que suficiente para vivir agradecido...
Pero el Señor me ha dado más a través de ellos... Me enseñaron a entender la vida de una manera diferente... Cada uno de ellos me ha dado lecciones grandísimas, me han edificado y en no pocas ocasiones me han reconstruido... Gracias Señor... Porque lo he tenido todo...
Sin merecerlo participo del Sacerdocio Ministerial... ¿Qué más puedo pedir?... Puedo celebrar la Santa Misa cada día... Puedo absolver los pecados... Puedo administrar los sacramentos... Y eso rebasa cualquier espectativa personal...
He conocido gente maravillosa... Personas que también me han dado mucha luz para vivir... 
Me he equivocado tantas veces... He dado muchos pasos en falso... Y seguro que continuaré fallando, porque no soy perfecto...
Pero no puedo mentir... No puedo lamentarme... Hasta el día de hoy he sido feliz... He tenido más de lo que merezco... 
Y el Amor de Dios no se detiene... Cada día descubro con asombro renovado los mil detalles luminosos que me rodean... La situación no es perfecta... Pero es luminosa... Y allí radica el secreto... Nuestra vida es luminosa... Ninguna tiniebla... NINGUNA, es mayor que la LUZ...

El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?

Cuando me asaltan los malvados
para devorar mi carne,
ellos, enemigos y adversarios,
tropiezan y caen.

Si un ejército acampa contra mí,
mi corazón no tiembla;
si me declaran la guerra,
me siento tranquilo.

Una cosa pido al Señor,
eso buscaré:
habitar en la casa del Señor
por los días de mi vida;
gozar de la dulzura del Señor,
contemplando su templo.

Él me protegerá en su tienda
el día del peligro;
me esconderá en lo escondido de su morada,
me alzará sobre la roca;

y así levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca;
en su tienda sacrificaré
sacrificios de aclamación:
cantaré y tocaré para el Señor.






viernes, 22 de junio de 2012

UN PASO MÁS



Todavía recuerdo esos días en los que, hace poco más de un año, experimenté eso que denominan inspiración... Sentía una urgente necesidad de decir algo, de compartir las cosas que había vivido... Sabía muy bien que existía esta fenomenal herramienta de expresión, sin embargo -desconfiando de mi natural inconstante- no me determinaba ha embarcarme en un nuevo intento de crear mi propio blog -que vendría a constituirse en el tercero de mi historia-... Con vergüenza he de reconocer que me cuesta mucho terminar lo que comienzo -mis amigos más cercanos saben muy bien que no miento- pero esta vez fue diferente... Como ya dije...  Ha pasado más de un año desde que perdiendo el miedo a mi incompetencia, me decidí a reintentarlo... Y no ha ido tan mal... Con sorpresa he descubierto que la visitas han ido en aumento y creo que  vamos evolucionando positívamente...
Reconozco que el blog no es perfecto ni en su contenido ni su construcción, pero considero que la línea es ascendente... Y quiero darle mayor consistencia...
El nombre -Vivir-Conscientes- me habla mucho de una peculiar circunstacia de mi vida, que yo denomino mi exilio -el cuál no puedo menos que darle el calificativo de bendito- porque allí me dí cuenta de tantas cosas, de mis limitaciones, de mi maldad y sobre todo pude hacer la experiencia del Amor de Dios... Que hoy por hoy continúa iluminando mis tinieblas personales y que impide que a pesar de todo no vuelva a caer en la desesperación.
Vivir-Conscientes cada momento de nuestra vida y cada realidad que nos toca, constituye el punto de partida de mi propuesta de trabajo en este blog... Porque me ha servido... Y porque hay mucho ORO por ahí en nuestra historia personal que pasa desapercibido a causa de nuestro vivir con los "ojos vendados" por tantas cosas que nos quitan la atención de lo que verdaderamente es importante...
Por eso como una pequeña contribución para provocar el VIVIR-CONSCIENTES, he decidido crear un conjunto de secciones en las que se intentará aportar elementos que ayuden a -quienes tengan ha bien leer este modestísimo blog- vivir con los ojos bien abiertos y sacar el máximo provecho posible de esas circunstancias -incluso las más incomprensibles- que nos tocan todos los días... La dinámica de las secciones se resuelve de la siguiente manera:

  • Vivir-Conscientes: El Año Litúrgico.
      • Breve puesta en contexto con la celebración
      • Moniciones
      • Ideas para la Homilía
  • Vivir-Conscientes: La Espirituallidad.
      • Reflexiones en torno la Vida Espiritual.
  • Vivir-Conscientes: La Historia.
      • Reflexiones en torno a los acontecimientos de nuestro momento histórico.
  • Vivir-Conscientes: La Formación Doctrinal.
      • Reflexiones en torno a lo que debemos creer.
  • Vivir-Conscientes: La Formación Bíblica.
      • Datos básicos para conocer y leer con mejor provecho las Sagradas Escrituras.
Me doy cuenta que esto requerirá mayor esfuerzo y mayor inversión de tiempo... Espero poderlo lograr...
Y pido no perder la conciencia de que no se trata simplemente de redactar un blog... Sino sobre todo de AMAR... Que el AMOR empape cada palabra... Eso le dará eficacia...

sábado, 16 de junio de 2012

XI DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO




Evangelio: Mc 4, 26-34

¿Qué dice?
  •  Habla del Reino de Dios.
  •  Nos lo describe utilizando dos figuras relacionadas con el trabajo agrícola.
  •  El hombre siembra… El resto del trabajo se lleva a cabo sin que el que siembra sepa cómo. Lo interesante es que se realiza…
  •  Es una semilla insignificante pero que luego se hace grande.

 ¿Qué me dice?
  • Al utilizar como ejemplo la realidad del cultivo de la tierra, hace referencia al carácter arduo de la tarea… Sólo basta pensar en todo el esfuerzo que implica el trabajo agrícola.
  • La tarea del hombre es sembrar la semilla… El resto como lo dice el Evangelio no depende de Él… Ni siquiera sabe cómo –según palabras del Evangelio-.
  • La semilla sembrada puede parecer pequeña pero el fruto alcanza unas dimensiones insospechadas con respecto a lo sembrado…
  •  Puede ser que nuestro trabajo parezca ineficaz… Mucho sembrar y parece no estar germinando nada… Sin que podamos percibirlo seguro Dios está realizando su obra…
  •  Parece que es demasiado insignificante lo que hacemos… Pero eso llega a ser grande… Según la lógica que nos propone el Evangelio.

 ¿A qué me invita?
  • Entregarme con empeño a la tarea de la construcción del Reino de Dios… Volver a imaginar los esfuerzos que implica el trabajo de la tierra… Para darme cuenta de lo serio que es el compromiso al que se me invita.
  • Estar dispuesto a renuncias, sacrificios, cansancios y a momentos humanamente incomprensibles.
  • No pretender observar cada uno de los progresos que hace la obra que nosotros  realizamos… Nuestra tarea es sembrar… El resto sucede sin saber como… No es nuestro cometido.
  • No desanimarnos ante la aparente pequeñez de lo que hacemos… Si es la auténtica semilla del Reino de Dios la que procuramos sembrar… Seguro dará un fruto más grande de lo que imaginamos…
  •  Recomenzar cuando nos damos cuenta que no estamos sembrando la auténtica semilla del Reino de Dios.

¿A qué conversión me invita?
  • Desconfiar de mis impresiones superficiales y confiar en que la eficacia de lo que realizo en favor de la construcción del Reino de Dios, la da el Señor.
  • No medir la grandeza de lo que hacemos según parámetros humanos… Puede parecer muy pequeño o insignificante… Eso es eficaz… No cuentan las dimensiones aparentes.
  • Reiniciar con nuevo impulso la tarea de "Sembrar", que el Señor me encomienda... Con todo lo que ello implica...

¿Qué le digo al Señor?
  • Perdónanos porque somos negligentes y cómodos… Y nos tomamos a la ligera la tarea de instaurar el Reino de Dios…
  • Perdónanos porque caemos en la tentación de juzgar tu obra según parámetros humanos.
  • Perdónanos porque en el fondo desconfiamos de tu poder para hacer obras grandes con medios humanamente insignificantes.
  • Ayúdanos a sintonizar con la lógica del Evangelio para poder colaborar eficazmente en la instauración del Reino de Dios…

CUSTODIEMOS EN NOSOTROS LA "SEMILLA" DE LA PALABRA.

EL AMOR QUE CONSTRUYE LA IGLESIA



Basándose en el pasaje de Lc 9, 10-17 -La Multiplicación de los Panes- el Cardenal Martini ofrece una interesante reflexión en torno a la solemnidad del Corazón de Jesús... Me ha edificado muchísimo puesto que -como hemos dicho en tantas ocasiones- a veces nos quedamos con lo meramente anecdótico y con ésto nos incapacitamos para descubrir la fuerza comprometedora que se contiene en nuestras devociones...

Jesús es que toma la iniciativa, pero pone a los apóstoles en el centro, como intermediarios. Y detrás de los apóstoles entrevemos la Iglesia, la comunidad. Estos cinco mil hombres que tienen que sentarse en grupos de cincuenta nos recuerdan la necesidad que también la Iglesia tiene de una organización práctica y eficaz.
El mensaje es el siguiente: pongamos orden en la Iglesia, hagamos una realidad bien compaginada, una distribución ordenada de la Eucaristía, confiada a los apóstoles que ejercitan así su ministerio desde el principio hasta el final, procurando que todos se sacien, y reservando lo que ha sobrado.
Jesús se preocupa por la suerte del hombre en el desierto de la vida, y lo hace a través de sus apóstoles, mediante su Iglesia. Cuida de los suyos, de su vida, de su salud, y lo hace a través de los sacramentos: Su Pascua, su vida, su muerte, pero depositada en la manos de su Iglesia.
En ese contexto estamos llamados a vivir y expresar la devoción al Sagrado Corazón. En conformidad con la encíclica "Haurietis aquas", conviene evocar todo el contexto soteriológico, redentor, eucarístico, eclesiológico, de esta devoción. Hay que hacer que todo el pueblo participe de este amor que Jesús nos manifiesta al darnos la vida en el misterio de la Pascua y de Eucaristía. El amor de Dios es el amor constructivo de la Iglesia, un amor del que participan los apóstoles, a quienes se encomienda este cuidado para que se preocupen por el pueblo de Dios: Ellos extraen del corazón de Jesús su caridad pastoral, la fuerza de su compromiso de dar la vida por los hermanos. Vamos a pedirle a este lugar -Paray-le-Monial-, fuente de la actual devoción al Sagrado Corazón de Jesús, que nos ayude a comprender sus valores y a traducirlos a nuestra vida y la vida de nuestra iglesia.


miércoles, 6 de junio de 2012

JESÚS EUCARISTÍA

Una reflexión llena de fuerza que seguramente renovará en nosotros el acontecimiento de Emaús... Se nos abrirán los ojos al reconocer al Señor en la fracción del Pan:

La Eucaristía tiene como fin hacernos Dios (por participación). Mezclando la carne vivificada -por el Espíritu Santo- y vivificante de Cristo con la nuestra, nos diviniza en el alma y en el cuerpo. Es decir, nos hace Dios.
Ahora bien, Dios no puede estar más que en Dios. Por eso la Eucaristía hace entrar al cristiano que se alimenta de ella dignamente, en el seno del Padre, coloca al hombre en la Trinidad en Jesús.
Al mismo tiempo la Eucaristía no hace esto con un solo hombre, sino con muchos, los cuales siendo todos Dios, ya no son muchos, sino uno. Son Dios y todos juntos están en Dios. Son uno con Él, están perdidos en Él.
Pues bien, esa realidad que la Eucaristía realiza es la Iglesia. ¿Qué es la Iglesia? Es el uno provocado por el amor recíproco de los cristianos y por la Eucaristía. La Iglesia está formada por hombres divinizados, hechos Dios, unidos al Cristo, que es Dios, y entre ellos. Si quisiéramos verlo todo de un modo humano, expresado en términos humanos -con un ejemplo que la Escritura usa-, la Iglesia es un cuerpo cuya cabeza es Cristo glorioso.
Pero como Cristo está en el seno de la Trinidad, la Iglesia también está llamada a estar  -y lo está ya desde la tierra en los miembros en que la Eucaristía actúa- en el seno del Padre.  Y si en parte no lo está todavía, está en el camino hacia él.
Además el hombre arrastra consigo toda la creación, porque es síntesis de ella. Todo lo que ha salido de Dios vuelve, pues, por la Eucaristía, a la Trinidad...

domingo, 3 de junio de 2012

IR MAS ALLÁ


He pensado mucho todo este tiempo sobre la manera de evaluar las vivencias del mes mariano... Obviamente deseaba ponerlo por escrito, puesto que siempre todo resulta mucho más claro al intentar expresarlo para los otros... Incluso lo que podría parecernos excesivamente dramático adquiere un nuevo color, una nueva luz...
Durante este mes asistí a muchos actos de devoción mariana... Pude ver muchos sacrificios por parte de nuestra gente sencilla... Acompañe el rezo del Santo Rosario a la gente de una sufrida comunidad que a pesar de todo, siempre estaban puntuales llegando antes que el sol, para honrar a la Madre de Dios...
Pude hacer la experiencia de romería el mismísimo 13 de mayo -día de Nuestra Señora de Fátima- ... Pude confundirme entre la multitud peregrina en el Cerro de las Pavas -lugar de mucha devoción en estás tierras- y gracias a ello pude darme cuenta de que pesar de tanta expresión... NOS HACE FALTA IR MÁS ALLÁ... Mientras descendía en compañía del sacristán, pude ser testigo de las conversaciones poco cristianas que proferían las mismas bocas que hace escasos mínutos habían desgranado "devotamente" las Aves Marías... Y volví a pensar: HACE FALTA IR MÁS ALLÁ...
Una extraña sensación de confusión de apoderó mis pensamientos, mientras intentaba comprender cada uno de los acontecimientos que se me presentaban durante el mes de mayo... La decepción se insinuaba sutilmente a mi alrededor... Casi como queriendo convencerme que es muy poco lo que podemos hacer... Que estamos irremediablemente condenados al fracaso... Porque nuestra voz es demasiado insignificante en esta era de la comunicación...
Pero en medio de tantas expresiones, una brevísima reflexión -que encontré en un libro que habla de manera muy profunda de la Santísima Virgen- me descubrió un horizonte diferente: La Contribución de María a la Redención fue, sobre todo , una contribución de vida, de silencio y de lágrimas; no tanto de obras, de palabras y de apariencias...
Y también fue durante este mes de mayo que pude redescubrir -como un regalo de la Madre- la fuerza de aquella frase del Evangelio que nos señala claramente el MÁS ALLÁ hacía el cual debemos tender... PORRO UNUM EST NECESSARIUM...  Y con está nueva luz me dí cuenta que siempre hay una solución para nuestra superficialidad...

miércoles, 16 de mayo de 2012

EL ESPÍRITU DE VERDAD



Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, los guiará  a la verdad completa
(Cf. Jn 16, 13).


Aún recuerdo claramente una de las fachadas del templo de la Sagrada Familia, en Barcelona, España... Esa obra impresionante del beato Gaudí.
Tras la escultura de la flagelación del Señor, me encontré con aquella puerta tapizada con la pregunta que todos los seres humanos nos hacemos al menos una vez en la vida... Qui est véritas...
Y resuenan en mis oídos las palabras que -en un film sobre la vida de San Agustín de Hipona- se ponen en boca de San Ambrosio de Milán... No hay que buscar la verdad sino que hay que dejarse encontrar por ella...
El encuentro con la VERDAD no es el fruto de nuestro tortuoso camino intelectual -únicamente- sino más bien el resultado de una actitud vital no tanto de búsqueda sino de disponibilidad a la acción del Espíritu de la Verdad...
El Padre Rainiero Cantalamessa -predicador de la Casa Pontificia-, en su libro El Canto del Espíritu, nos ofrece una manera diferente, -en relación con la mayoría de los cristianos de a pie- pero sumamente clarificadora, de concebir la acción del Espíritu Santo -el Espíritu de la Verdad- en nuestras vidas...
Quizás como resultado de nuestras representaciones excesivamente antropomórficas de la personas de la Santísima Trinidad... Aún seguimos esperando que en la habitación en la que oramos, literalmente revoloteé la representación simbólica del Espíritu Santo y que posándose sobre nuestras cabezas automáticamente nos haga conocer la Verdad... 
Dice el Padre Cantalamessa: El Espíritu Santo es el espacio espiritual, una especie de "ambiente vital", donde se produce el contacto con Dios... El "espacio vital" en que el hombre se mueve y respira...
Por tanto, ya estamos objetivamente inmersos en el Espíritu de la Verdad... Y por tanto la verdad nos toca constantemente... Lo que hace falta es que nuestra subjetividad se sitúe concientemente es este ambiente Sagrado... Para disfrutar personalmente de ese Reino de la Verdad...
Al igual que nuestros ambientes humanos son capaces de influir grandemente a los que se encuentran en ellos... Lo mismo el Espíritu de Verdad es capaz de obrar verdaderas transformaciones en toda realidad que se encuentre bajo su acción... Construye, pero al mismo tiempo destruye lo que no tiene consistencia, lo que tiene que caer, lo que es vanidad y deja en pie solo la VERDAD...

domingo, 6 de mayo de 2012

AMAR



En la segunda lectura del V Domingo de Pascua, tomada de la Primera Carta del Apóstol San Juan se nos recordó la obligación que tenemos los cristianos de AMARNOS NO DE PALABRA, NI DE BOCA SINO CON OBRAS Y DE VERDAD...
Decir que nos amamos es muy fácil pero no es suficiente... Hace falta no simplemente saber conjugar el verbo amar sino dar el paso a la concreción... A la realidad.... AMAR VERDADERAMENTE cada momento de nuestra vida...
Si abrimos bien los ojos... Literalmente nos "tropezaremos" una y otra vez... Con las mil oportunidades que Dios nos concede para que pasemos de las palabras a la acción...
Hay un problema real en el mundo... Hace falta amor... Que en cada ambiente, que en cada circunstancia realmente se haga presente el amor, no simplemente como una teoría o como un bien añorado... Sino con OBRAS. Los que tenemos la enorme dicha de llamarnos y ser cristianos, HEMOS CONOCIDO EL AMOR y a través de nuestros ENCUENTROS CON CRISTO, Él mismo nos capacita para la tarea de incendiar el mundo con el fuego de su amor... No con nuestro amor, sino con el AMOR DE CRISTO... Que es el amor perfecto y pleno... El que verdaderamente necesita el mundo... Pero que el mismo Señor quiere hacer presente a través de nosotros...
Seguramente si nos tomamos en serio esa necesidad de hacer presente el amor en nuestras circunstancias personales, también descubriremos que se convierte en una tarea ardua... Porque nuestras intenciones se topan con mil obstáculos que apagan -o al menos intentan apagar-  en nosotros ese fuego que el AMOR DE CRISTO nos transmite...
Me encontré por ahí una frase que seguramente nos iluminará mucho en esos momentos en los que sentimos que amar nos resulta difícil, cuando sentimos se nos apaga el fuego del amor...

El amor es como un fuego, lo importante es que permanezca encendido. Y, para que sea así, hace falta siempre
quemar algo. Ante todo, quemar nuestro yo egoísta, y esto se hace porque, amando, estamos proyectados en el
otro: o en Dios, cumpliendo su voluntad, o en el prójimo, ayudándolo.

domingo, 29 de abril de 2012

DAR LA VIDA


La propuesta se encuentra cargada con una gran dosis de exigencia... El Buen Pastor da la vida por sus ovejas... Seguramente en muchos lugares se habrá recordado a esos grandes pastores que a lo largo de la historia se han convertido en concreciones, en fieles imágenes de Jesús el BUEN PASTOR...
Si intentásemos elaborar un listado, nos quedaríamos cortos, puesto que el Señor en su infinito amor, no cesa de suscitar en medio de su pueblo, pastores según su corazón...
Pero qué significa dar la vida... Casi siempre lo identificamos con esas hazañas épicas dignas de figurar en los anales de la historia... Y quizás se nos pasa la vida esperando que se aparezca en nuestro camino existencial el pretendido papel estelar que nos dé la posibilidad de demostrar lo mucho que amamos y lo dispuestos que estamos a entregar la vida por nuestros hermanos... Y mientras esperamos ese momento, pasan desapercibidas  a nuestro lado miles de oportunidades de morir a nosotros mismos... Que a lo mejor serán las únicas oportunidades que tengamos de DAR LA VIDA...
Me encontré con una reflexión que nos abre una nueva perspectiva y que nos hace poner los pies sobre la tierra y aprovechar todos esos valiosos encuentros con las múltiples posibilidades que la Providencia  Divina pone en nuestro camino para DAR LA VIDA:

El amor recíproco, tal como Jesús lo pide, implica un verdadero martirio. En efecto, pide que nos amemos entre nosotros hasta el punto de estar dispuestos a morir el uno por el otro.
Pues bien, esto es martirio, un martirio blanco si se quiere, pero verdadero, porque exige la vida. Es un martirio cotidiano, en incluso momento tras momento.
Quizás, a pesar de toda nuestra buena voluntad, no lo hemos vivido así de verdad.
Pero sólo de ese modo somos verdaderos cristianos, alcanzamos la perfección, justamente como los mártires; y con ella, la unión con Dios, la presencia plena de Cristo en nosotros...

En este contexto no puedo dejar de mencionar esa concreción del Buen Pastor que ha dejado una huella indeleble en nuestro país... Monseñor Oscar Arnulfo Romero, cuyo ejemplo continúa iluminando los misteriosos caminos de nuestra historia nacional...
Mas sin embargo la huella de Monseñor Romero es grande porque supo entregar su vida en el momento histórico que Dios se lo pidió y de la manera como Dios se lo pidió...
Y mientras muchos nos anquilosamos simplemente contemplando su figura, imaginando  que eso es suficiente para ser como Él... Nuestro presente reclama una respuesta real y concreta de nuestra parte...
Monseñor Romero sólo hay uno... Y El ya hizo lo que le correspondía... Ahora nos corresponde a nosotros pronunciar nuestro SI... DAR LA VIDA en nuestro momento histórico, como el Señor nos lo pida...



martes, 24 de abril de 2012

LO QUE HACE FALTA



Un pequeño comentario dió la pauta para comenzar una reflexión grupal... Las cosas pueden ser mejores, deberían ser mejores -Sugirió con talante serio uno de los más reflexivos-.
Pero ¿Qué nos hace falta?... Esa es la cuestión... Todavía recuerdo el automóvil de aquel sacerdote que quería evangelizar por todos los medios posibles... Había instalado parlantes... Y de la pintura original del coche apenas podía vislumbrarse uno que otro remanente puesto que lo había tapizado de frases e imágenes que querían provocar que -al menos al verlo- la gente recordará las inquietudes más profundas de todo ser humano.
La que mejor recuerdo es aquella que decía:  Tu felicidad tiene nombre... Jesús... Y seguramente a partir del encuentro con aquel vehículo tan atípico, muchos al menos se permitieron pensar en la posibilidad de verdad de aquella frase...
Y me ha dado mucha luz ese recuerdo, para tratar de responder a la cuestión que nos ocupa... ¿Qué nos hace falta? Jesús... Simplemente... Volver a El...
Nos hemos llenado de muchas cosas... Seguramente hemos evolucionado y desarrollado en muchos aspectos de nuestra vida...
Hasta la reflexión teológica avanza y podemos comprender mejor nuestra fe...
Pero Jesús no es la idea abstracta que reflexionamos... El Salvador anecdótico de la humanidad... La figura ideal que nos creamos a nuestra medida...
Sino una Persona Real... Dios hecho hombre... A quien sus discípulos pudieron tocar... El CAMINO, la VERDAD y la VIDA...  El que murió y resucitó... El que sigue realmente vivo en medio de nosotros...
Ese mismo al que hemos olvidado... Y el que nuestro corazón reclama -quizás sin darnos cuenta- al preguntarnos ¿Qué nos hace falta?...
Nos falta Jesús... Pero no su recuerdo... ni su idea... Si no El realmente... Con su fuerza... Con su novedad... con su amor... Que rebasa por mucho la mera teoría....
Nos hace falta vivir a Jesús en nosotros... Y encontrarnos con El no donde a nosotros nos gustaría encontrarle, ni del modo como a nosotros nos gustaría... Sino donde El y como El  ha querido quedarse presente en medio de nosotros...

miércoles, 18 de abril de 2012

LA RESPUESTA



Durante este año, tengo la enorme dicha de impartir la asignatura de LIBROS PROFÉTICOS en el Seminario Mayor de mi diócesis... En ocasiones resulta sumamente arduo intentar estar a la altura de las exigencias intelectuales de los muchachos que se forman para el sacerdocio... Pero ahí vamos... Notando asombrados como el Señor hace que la incapacidad personal no impida que los seminaristas aprendan lo que deben aprender...
Como he dicho al inicio... El poder re-descubrir los libros proféticos es para mi una enorme bendición... Sobre todo porque a veces dejamos pasar la riqueza en ellos contenida, quizás no por mala intención sino por el afán desmedido de obtener muchos datos académicos...
Con el grupo estamos intentando que las clases sean no simplemente un momento para adquirir muchos conocimientos sino también una oportunidad para encontrarnos y dejarnos llenar de la PALABRA DE DIOS...
Es decir experimentar la vitalidad y la eficacia siempre actual de la Palabra de Dios, en este caso contenida en los Libros Proféticos...
Sumamente enriquecedora ha sido la experiencia de estudiar la profecía de Habacuc... Que para el cristiano promedio puede resultar desconocida... Sin embargo, considero que se trata de una de esas lecturas casi obligatorias -sobre todo para el cristiano de nuestro tiempo tan cargado de preguntas-. Básicamente el texto se encuentra estructurado como un diálogo entre el profeta y Dios... No es difícil empatizar con la figura del profeta que pone de manifiesto el estado de confusión que puede experimentar el ser humano ante la presencia del mal en el mundo... Así como no es difícil experimentar la serenidad que brota de las sapientísimas respuestas de Dios...
Seguramente en nuestra cabeza nos rondan muchos cuestionamientos, que a veces consideramos imposibles de responder... Hagamos el intento... Son solamente tres capítulos brevísimos... Que nos dejarán muy llenos de Dios... Por tanto muy llenos de Paz...




sábado, 14 de abril de 2012

EL RESUMEN


He fallado en mi propósito de hacer crónicas de cada día durante la Semana Santa... Pero surgió mucho más trabajo de lo que me esperaba... Al final eso es bueno... Porque para eso estábamos en LA PRIMAVERA... Así se llama la comunidad... Por cierto la imagen que corona este post, es precisamente una fotografía del templo de la comunidad...
Pasaron muchas cosas buenas... Aprendí que la Palabra de Dios cambia muchas cosas... De lunes a jueves hicimos el ejercicio de LECTIO DIVINA con toda la comunidad... Con una asistencia bastante buena... Me di cuenta que la gente está sedienta de PALABRA DE DIOS...
Las diferentes reuniones que realizamos con hombres, mujeres, jóvenes y niños... Contaron con muy poca asistencia... Sin embargo nos dejaron con la sensación de que no fue tiempo perdido...
Durante las noches, de lunes a miércoles, proyectamos películas -intentando que a lo mejor por ese medio la gente sintonizara con el espíritu de la Semana Santa- La Vida de San Agustín y La Pasión... Aprendí que no es muy difícil montar un cine -y que sería un buen negocio- la gente literalmente se aglomeraba para tomar parte en la proyección... Sin embargo, espiritualmente, sólo Dios sabe si quedó algo en aquellos corazones...
Los jóvenes hicieron lo suyo... Trabajaron mucho... se implicaron en la organización y decoración... Esto da mucha esperanza... Se nota que quieren hacer algo por Dios...
En cuanto a multitudes... Como siempre se llevo la corona el Santo Entierro... Mucha pero mucha gente... Literalmente la gente alababa a Dios por la multitud... Un tanto escéptico, no me creí el cuento... No era para tanto... No obstante... He de reconocer que se percibía espíritu de oración... Lástima que la multitud desapareció al terminar la procesión y nunca más les volví a ver...
La Vigilia Pascual muy solemne... Buena participación. Al final la procesión del Resucitado con unos cuantos pero muy fervorosos... Creo que estuvo bien...
Al final podría valorar como muy positiva toda la experiencia... Sin embargo no todo es perfecto... Pues la relativa calma con la que se desarrolló la Semana Santa -ya he hablado de la ola delincuencial que aqueja a la comunidad- se ha visto truncada los últimos días... Y parece empeorar... Nunca un miembro activo de la comunidad había padecido directamente los estragos de la violencia... Y hasta el momento en el que escribo continúa desaparecido uno de los hombres que más de cerca colaboró con nosotros... Se teme lo peor... Pero aún estamos esperando... Aprovecho para pedir las oraciones de todos aquellos que lean este post...

lunes, 2 de abril de 2012

PRIMERA CRÓNICA



Durante esta Semana Santa, trataré de ir compartiendo –a manera de pequeñas crónicas- las situaciones, personas y experiencias personales que voy descubriendo como llenas de significado y que seguramente resultarán llamativas para quien lee… Después de todo Dios continúa hablando en Cada hombre y en cada acontecimiento… Y es éste precisamente el cometido de este modestísimo blog… Desenterrar la voz de Dios, que se esconde en esos acontecimientos que la mentalidad moderna tan ocupada en los más variados asuntos –lamentablemente la mayoría vanales- nos ha acostumbrado a dejar pasar desapercibidos…
PROCESIÓN Y SANTA MISA
Decidí llegar muy temprano a la comunidad –gracias a Mc Op Co que me enseñó a realizar el Pre shift list- por aquello de verificar que todo estuviera a punto… Me encontré con un templo limpísimo… Parecía mucho más ámplio, como abriendo sus brazos de par en par, esperando ser llenado… Colocamos algunas palmas para provocar un escenario acorde a la celebración… Obviamente con mucha austeridad, no teníamos muchas palmas y tampoco queríamos que nuestro presbiterio pareciera lo que aquí en El Salvador llamamos “ramada”…
A la hora prevista nos dirigimos hacia el lugar donde daría inicio la procesión… Desde el templo hacia el lugar que ellos llaman “La Ceiba” –casi un kilometro- me tocó cargar la tosca cruz de madera que acompaña la mayoría de procesiones de esta época… Y como ya me dí cuenta que nada es casualidad… Pensé hacia mis adentros –no sin experimentar cierta angustia- seguro en esta semana habrá que cargar muchas veces la cruz… Pero junto a mí caminaba una niña de la comunidad que me contaba de su “cruz”: Yo vivo con mi abuelita… Primero viví con mi mamá, pero ella me fue a dejar donde mi abuelita… Después me fui a vivir con mi papá, pero también él me fue a dejar donde mi abuelita… Y por eso ahora vivo con ella… Para entonces ya no me incomodaba tanto que hubiesen dejado al “padre” cargando la cruz…
Llegados al lugar me encontré con un improvisado altar que, a pesar de su poco valor artístico, ponía de manifiesto que había sido elaborado con mucho esmero… Velitas, flores y un enorme recipiente de plástico que contenía agua bendita… Vaya –pensé- veo que me quieren facilitar el trabajo…
Muy puntuales dimos inicio a la ceremonia… Y llegó el momento que menos me gusta… Comencé a rociar las palmas y apareció prontamente la frase que tanto temo: Padre écheme a mí… Porque no me cayó… Pero esta vez quería hacer las cosas diferentes… No quiero repetir la historia… Y condescendí… condescendí y condescendí… Hasta que todos se dieron por satisfechos y quedaron los suficientemente mojados…
Pero OH SORPRESA, ya había terminado todo ese proceso… Cuando apareció otro buen número de personas que llegaban tarde… Nuevamente a condescender un poco… Y pudimos superar el incidente… Pero la cosa no terminaba ahí… Estando en plena homilía apareció otro grupo de personas que llegaban aun más tarde –quizás previendo que podían recibir como respuesta una negativa- enviaron a un señor como delegado que se armó de su mejor tono de voz y su peor talante de poco amigos y me interrumpió: Padre bendíganos las palmas… Y entonces apareció el demonio de Verapaz… Casi al oído y tratando de parecer lo más amable posible le respondí: Cuando termine la misa con gusto se las bendeciré. No muy convencido dió la vuelta y se perdió en la “multitud”…
La procesión estuvo bien… Mucho fervor… Mucho orden…
La Santa Misa muy solemne… Y el templo lucía abarrotado…  Si la cantidad lo fuera todo… Podríamos darnos por satisfechos…
Al terminar la Santa Misa… Llego el momento de bendecir las palmas de los que llegaron tarde… Sorprendentemente era casi la mitad de los asistentes… Pero procedimos… y terminamos en paz…
Luego un grupo de personas esperaban para hablar conmigo. Allí apareció nuevamente el demonio de Verapaz… Venimos en son de huelga –me dijo una señora de apariencia elegante- Queremos que las procesiones pasen frente a nuestra casa –dijo otra-… Después de explicarles que no se trataba de una decisión mía, sino de todo el equipo de encargados de sectores con quienes habíamos acordado el recorrido de las procesiones… Escuché lo que tanto me temía… Una señora –a la que por cierto nunca había visto antes- dijo: Entonces nos vamos a otra parroquia… Y simplemente me quede sin palabras… Y experimente la inutilidad de las palabras que tanto me había esforzado por preparar para la homilía… En ese caso yo no puedo hacer nada –les dije- Y el grupo entero dio la vuelta y se fueron… Seguramente hacía otra parroquia…
ADORACIÓN COMUNITARIA AL SANTÍSIMO SACRAMENTO Y ACTO PENITENCIAL
La tarde fue totalmente diferente… Antes de la hora prevista ya había gente buscando confesarse… Iniciamos con la Exposición del Santísimo Sacramento… Una lectura acorde a la situación, Examen de Conciencia… Y muchas confesiones…
Pudimos palpar la eficacia del sacramento… Fueron dos horas muy intensas… En las que pude escuchar aquellas palabras: Este es el grupo que busca al Señor… Que viene a tu presencia Dios de Jacob…
Entonces me di cuenta que por ellos y para ellos estamos aquí…

sábado, 31 de marzo de 2012

DOMINGO DE RAMOS



En es post solamente corto y pego, una información que me parece muy interesante para comprender mejor la celebración del Domingo de Ramos:

El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Marcos.
En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria – anamnesis – de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.
Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías. .
Por un momento la gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.
San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: "Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto".
Palabras con una extraña evocación de las mismas que anunciaron el nacimiento del Señor en Belén a los más humildes. Jerusalén, desde el siglo IV, en el esplendor de su vida litúrgica celebraba este momento con una procesión multitudinaria. Y la cosa gustó tanto a los peregrinos que occidente dejó plasmada en esta procesión de ramos una de las más bellas celebraciones de la Semana Santa.
Con la liturgia de Roma, por otro lado, entramos en la Pasión y anticipamos la proclamación del misterio, con un gran contraste entre el camino triunfante del Cristo del Domingo de Ramos y el Viacrucis de los días santos.
Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús en el madero la nueva semilla que debe empujar el remo evangelizador de la Iglesia en el mundo.
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Este es el evangelio, esta la nueva noticia, el contenido de la nueva evangelización. Desde una paradoja este mundo que parece tan autónomo, necesita que se le anuncie el misterio de la debilidad de nuestro Dios en la que se demuestra el culmen de su amor. Como lo anunciaron los primeros cristianos con estas narraciones largas y detallistas de la pasión de Jesús.
Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.
La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado pascua florida, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.

sábado, 24 de marzo de 2012

V DOMINGO DE CUARESMA


Sumamente sorprendente resulta la respuesta dada por parte del Señor a Andrés y Felipe... Ellos le han presentado la inquietud de los gentiles de quererle ver... Y el Señor comienza a hablar de su próxima pasión...
Aunque en un primer momento parece irrespetarse toda lógica posible... Porque puede parecer que nada tiene que ver lo que el Señor dice con lo que le han preguntado. Sin embargo, poco a poco... Releyendo, meditando, rumiando el texto,  se descubre el sentido del inesperado giro que el Señor da a aquella conversación...
Los gentiles, llegados a Jerusalén quieren simplemente verle... Y Jesús habla de SERVIRLE Y SEGUIRLE...
Es como si les dijera que lo verdaderamente útil no es simplemente acercarse a El como espectadores... Sino comprometerse con El... Entrar en una relación más estrecha y profunda con El...
Hace muy poco escuchaba la opinión de una persona que se postulaba para un cargo público -opinión que quizás refleje dramáticamente el pensamiento de nuestro tiempo- que proponía como solución, para disminuir la ola delincuencial que azota a nuestro país, mantener a los jóvenes ENTRETENIDOS involucrándolos en la Iglesia...
Y entonces pensaba que ese es el problema de nuestro cristianismo... Es simplemente para muchos un ENTRETENIMIENTO... Una realidad tan fundamental para cada ser humano se rebaja al nivel de lo meramente lúdico...
El cristianismo es para muchos -hoy en día- simplemente un barniz... un disfraz... un instrumento para acallar la conciencia y sentirme bueno aunque no lo sea... Un COSMÉTICO más en este ambiente tan superficial del siglo XXI....
Hemos decolorado el cristianismo para hacerlo más accesible a nuestra blandenguería... A nuestra comodonería...
Y el Señor nos sorprende hablando -frente a aquellos que SIMPLEMENTE QUIEREN VERLO- de SUFRIMIENTO, del GRANO DE TRIGO QUE MUERE, de ABORRECERSE A SI MISMO...
El Señor no nos llama a engaño... Nos muestra la crudeza de su misión... No nos habla de sensiblerías, ni de entretenimientos... Nos habla de MORIR A NOSOTROS MISMOS... Para poder ganar la VIDA...
Si por lo menos dejásemos que la fuerza de estas palabras nos tocaran un poco... Seguramente experimentaríamos la urgencia de comenzar a examinarnos para descubrir todas aquellas cosas a las que debemos MORIR... Esas mismas cosas que nos impiden SERVIR Y SEGUIR verdaderamente a Cristo... Las mismas que nos hacen no querer involucrarnos con El y quedarnos como meros espectadores...
Cuando se comprende la cruda realidad del cristianismo, cuando no se edulcora, cuando no se rebaja su fuerza... Entonces sucede el milagro... La ansiada conversión...


Tengo un solo Esposo en la Tierra: Jesús abandonado. No tengo otro Dios fuera de Él. En Él está todo el Paraíso con la Trinidad y toda la tierra con la Humanidad.
Por eso, lo suyo es mío y nada más.
Y suyo es el Dolor universal y por lo tanto, mío.
Iré por todo el mundo buscándolo, a cada instante de mi vida.
Lo que me hace daño es mío. Mío el dolor que me acaricia en el presente. Mío el dolor de las almas a mi lado (ese es mi Jesús). Mío es todo lo que no es paz, gozo, bello, amable, sereno…; en una palabra: lo que no es Paraíso. Porque yo también tengo mi Paraíso, pero es el que está en el corazón de mi Esposo. No conozco otros. Así será por los años que me quedan: sedienta de dolores, de angustias, de desesperaciones, de melancolías, de separaciones, de exilios, de abandonos, de tormentos, de… todo lo que no es Él, y el Él es el Pecado, el Infierno.
Así enjugaré las lágrimas de las tribulaciones en muchos corazones cercanos y – por la comunión con mi Esposo omnipotente – lejanos.
Pasaré como el fuego que consume lo que ha de caer y deja en pie sólo la Verdad.
Pero hay que ser como Él: ser Él en el momento presente de la vida.

Chiara Lubich