sábado, 19 de noviembre de 2011

SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO





 Este el el PLAN DE GOBIERNO-PASTOREO que nos propone el Señor:
Yo mismo BUSCARÉ, LIBRARÉ, APACENTARÉ, RECOGERÉ, VENDARÉ, CURARÉ, GUARDARÉ


BUSCAR: Para comprender mejor esta palabra, resulta sumamente interesante deternos en torno al origen del término, que probablemente tiene su origen en el celta, y éste del indoeuropeo *bhudh-skō, conquistar, ganar; cf.celta *boudi-, ganancia, victoria, irl. ant. búaid, victoria, galés budd, ganancia.
Dios quiere encontrarnos, pero se trata de un encuentro intencionado. Hoy en día estamos acostumbrados a encuentros sumamentes superficiales. Nuestra sociedad se conforma con encuentros sociales sin profundidad, superfluos, diplomáticos, meramente físicos; sin incidencia, sin profundidad. El Señor pretende con nosotros, sus ovejas, un encuentro diferente, profundo, incidente... Un encuentro del que brote una relación sólida y permanente.


LIBRAR: Sacar o preservar a alguien de un trabajo, mal o peligro.
Hay una realidad que en el texto es enunciada como incompatible con el querer de Dios. Se trata de los lugares en donde se situaron la ovejas a causa de la oscuridad y nubarrones. Aunque literalmente la profecía se refiere a la dispersión del pueblo de Israel, provocada por la negligencia de los que tenían el cargo de dirigirle. No resulta del todo extraño pensar en ovejas dispersas, situadas en lugares equivocados, empujadas por nuestra negligencia, por nuestro descuido, por permitir que la oscuridad de la confusión y el nubarrón del antitestimonio hayan empujado a muchas ovejas a los lugares modernos de dispersión. El Señor quiere sacar a sus ovejas de la indiferencia, de la tibieza, de la práctica rutinaria, del cristianismo vivido con superficialidad. Quiere sacarnos del ateismo, de la desesperanza, de la visión material de la vida, de la hipocresía, del fariseísmo... De todos aquellos lugares que nos han creado o que hemos creado y que no son donde El quiere que estemos.


APACENTAR: Providencialmente el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española señala dos aspectos del término apacentar: Dar pasto a los ganados; Dar pasto espiritual, instruir, enseñar.
Sumamente fácil nos es comprender, lo que Dios quiere hacer con nosotros. Él quiere alimentarnos, saciarnos, con todo aquello que nos nutre, con lo que provoca nuestro crecimiento en todos los aspectos de nuestra vida, lo que nos hace ser mejores cristianos, lo que nos hace ser mejores seres humanos... Quiere instruirnos, quiere enseñarnos la verdad que necesitamos conocer para ser auténticamente felices.


RECOGER: Aquí se trata del sentido más literal del término RE-COGER, volver a tomar para sí.
Y se trata de una acción querida para con las ovejas descarriadas... El Señor no se queda indiferente con las ovejas que se han desviado del camino. Le continuan importando y se sigue preocupando por ellas; y su afán es re-atraerlas hacia sí.


VENDAR: Cubrir las heridas, atender las heridas para sanar las heridas.
Cuántas heridas hemos recibido, cuántas heridas cargamos... Seguramente muchas... Y quien se ocupa de ellas, en ocasiones podemos llegar a pensar que estamos solos ante nuestros sufrimientos, que estamos solos con nuestras heridas aún sangrantes, heridas presentes en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu... Y este Rey-Pastor que se ocupa integralmente por sus ovejas nos comunica la buena noticia de que VENDARÁ NUESTRAS HERIDAS Y CURARÁ NUESTRAS ENFERMEDADES.


GUARDAR: Tener cuidado de algo, vigilarlo y defenderlo. Poner algo donde esté seguro.
El Señor quiere preocuparse no solamente por las ovejas dispersas, descarriadas, héridas, enfermas. También tiene una promesa para las GORDAS Y FUERTES, tendrá cuidado de ellas, las vigilará y las defenderá y las mantendrá en un lugar seguro.

Y este REINO-PASTOREO será efectivo cuando:


Tengamos un auténtico encuentro con el Señor y nos convirtamos en promotores del encuentro de nuestros hermanos con Dios.


 Abandonemos nuestros lugares de dispersión y cooperemos para que los otros puedan salir y situarse bajo el señorío-pastoreo del Señor.

Evitemos la oscuridad y los nubarrones de la negligencia, la superficialidad y el antitéstimonio en nuestra vida cristiana.

Nos dejemos nutrir por la VERDAD revelada y transmitida por Dios y nos preocupemos y procuremos que esa VERDAD nutra a nuestros hermanos.

En medio de nuestra luchas y dificultades seamos capaces de volver una y otra vez al redil del Señor y seamos capaces de romper con nuestro egocentrismo e ir en busca de los que se han desviado del camino.

Nuestras héridas no se conviertan en fuente de desesperación y obstáculo para nuestra entrega, sino en motivo de acercarnos y experimentar la acción sanadora de Dios en nuestras vidas.

Nos convirtamos en una prolongación, en medio del mundo, de la acción de este Dios que se preocupa, atiende, venda y cura las heridas.


Nuestras comunidades sean autenticos lugares donde se procure el cuidado, el crecimiento, la defensa, la comunión de las ovejas GORDAS Y FUERTES.

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